Greenpeace denuncia el sometimiento de la UE a Trump y los intereses empresariales
La organización Greenpeace ha lanzado una dura crítica contra los gobiernos de la Unión Europea, acusándolos de socavar la democracia y ceder ante la agenda de desregulación promovida por el expresidente estadounidense Donald Trump. Este pronunciamiento se produce en el contexto de la cumbre informal de la UE que se lleva a cabo en el castillo de Alden Biesen, ubicado en Bélgica.
En una carta dirigida a los líderes europeos, Greenpeace advierte sobre los planes respaldados por las administraciones de Alemania, Italia y Bélgica, que serán discutidos durante la cumbre. Estos planes, según la organización, implicarían un desmantelamiento significativo de los controles y equilibrios que sustentan el proceso democrático en Europa. Esto permitiría a las empresas enriquecerse a expensas de la seguridad y resiliencia del continente.
Advertencias sobre el futuro energético
Magda Stoczkiewicz, directora del programa de Greenpeace en la UE, ha manifestado su preocupación: “Esta acogedora reunión no tiene que ver con la competitividad ni con el mercado de la UE, sino con convertir Europa en El Dorado de la desregulación. Las grandes empresas podrían saquear sin reparos nuestras democracias y nuestro medio ambiente.”
Stoczkiewicz también criticó que al "bailar al son de Trump", los gobiernos europeos buscan permitir que las multinacionales acumulen riqueza a costa de la contaminación. Según ella, esto representa un “regalo letal” para las empresas que resultará en sociedades más pobres y vulnerables frente a un mundo cada vez más inestable.
Cambio necesario hacia energías renovables
Además, Greenpeace enfatiza que es crucial que la UE cambie su rumbo. La organización propone introducir cambios significativos en la vida cotidiana de los ciudadanos, tales como reducir las facturas energéticas mediante energías renovables, mejorar la salud pública eliminando sustancias químicas tóxicas y fomentar el empleo verde. También abogan porque los contaminadores asuman responsabilidad por los daños causados.
El camino hacia sociedades más resilientes se encuentra en construir comunidades justas, saludables y sostenibles.