Que nuestra democracia, que hasta hace poco pensábamos consolidada, está en peligro, es ya un hecho incuestionable.
Existe una canción de Carlos Puebla que la mayoría de nosotros, al menos los de la izquierda, hemos cantado alguna vez, dedicada a Fidel Castro que recomiendo cantar de nuevo sustituyendo el Fidel por Zapatero.
Que vivimos tiempos especialmente oscuros parece muy evidente observando lo que ocurre dentro y fuera.
Una inoportuna avería me ha dejado sin ordenador durante casi un mes y eso me ha impedido seguir lanzando mis reflexiones.
Acabamos de conocer la fecha de las próximas elecciones, en este caso de una Andalucía que aunque ya tocaba, Moreno Bonilla ha adelantado creyendo que así se aprovechaba de la debilidad de sus contrincantes.
| | (Foto: Història Gràfica de la Catalunya Autònoma) |
Con un breve parte el 1 de abril de 1939 el general Franco daba por finalizada nuestra cruel guerra civil.
En alguna otra ocasión he mencionado que una de mis canciones favoritas es “The end”, el fin, de The Doors.
El lunes 2 de marzo se cumplen los 15 años de la muerte de un estadista, ideólogo, que marcó una época y que tanto echamos de menos en un tiempo de mediocridad y agresividad: Enrique Curiel.
Tengo 77 años, viví durante 27 en el tardo franquismo y aunque me tocó la parte menos dura lo sufrí en propias carnes. Sé lo que es vivir bajo la dictadura y la represión.
En plena campaña electoral de las elecciones en Aragón, una concejala del PP de Valencia coge su coche y se desplaza hasta Teruel, para en un mitin del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, lanzarle un grito que da para esta reflexión: “hijo de putaaaaaaaaaaaaa”. Probablemente el peor insulto que se le puede lanzar a una persona, más aún si es el máximo mandatario de este país.
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