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19 de julio de 2026
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Cuando escuchas la frase «cáncer de próstata metastásico en estado IV», no valoras bien su significado, pero algo dentro de ti se paraliza. Después no puedes evitar reflexionar y darle vueltas a los números cuando te dicen que «la tasa de supervivencia relativa a los cinco años es del 37%».
Durante la última legislatura la sanidad pública se ha convertido en el asunto que más moviliza a la ciudadanía de Castilla y León. Es la conclusión que se desprende de cada manifestación multitudinaria en Valladolid, de las distintas movilizaciones en las provincias y en las comarcas, de cada informe sindical y de cada balance trimestral de listas de espera que publica la propia Junta de Castilla y León. En los últimos cinco años, la comunidad ha visto cómo la atención primaria rural se adelgazaba, cómo los conciertos con la sanidad privada se disparaban y cómo miles de personas salían a la calle, una y otra vez, para reclamar lo que debería estar garantizado desde hace décadas: un sistema sanitario público, universal y de calidad.
Por Alejandro A. Tagliavini*
Antes que nada, y para que se queden tranquilos, aclaro que el "pulmón del planeta" son los océanos, no los árboles, ya que generan entre el 50 y el 90% -según diferentes expertos- del oxígeno global gracias al fitoplancton marino.
Telecinco atraviesa uno de los peores momentos de su historia. No es una exageración: en junio de 2026 ha firmado su peor mes en cuota de pantalla, y días recientes han marcado mínimos históricos diarios, llegando a bajar del 6% en jornadas marcadas por la competencia del Mundial.
Por Alejandro A. Tagliavini
Desde niños nos han hecho creer que la máxima autoridad en una nación es el Estado, los políticos. Nos lo han inculcado desde que tenemos cuatro o cinco años en la escuela, esa escuela que, precisamente, responde a “programas de estudio” impuestos por los políticos y burócratas. Y, por si esto no fuera suficiente, luego utilizan los medios, recursos e influencias del Estado para intentar tapar las voces que los contradicen, como ocurre en la España de Pedro Sánchez
Que nuestra democracia, que hasta hace poco pensábamos consolidada, está en peligro, es ya un hecho incuestionable.
La predicción meteorológica para las semanas del 6 al 26 de julio de 2026 indica temperaturas muy altas en gran parte de la Península, especialmente en el norte y oeste, con máximas que podrían superar los 40 °C en zonas interiores. Las mínimas oscilarán entre 22 y 24 °C. Se espera un calor intenso también en los archipiélagos, sobre todo al inicio de la semana. Las precipitaciones serán escasas, aunque podrían generarse tormentas en algunas áreas del interior peninsular. Para la segunda quincena de julio, se anticipa una continuidad de altas temperaturas y escasas lluvias, con posibilidad de tormentas.
Hay fechas que deberían pesar más de lo que pesan. El 26 de febrero de 1976 España abandonó el Sáhara Occidental y, con él, a decenas de miles de personas que hasta ese momento habían sido, jurídicamente, tan españolas como cualquiera nacido en Madrid o en Cádiz. Tenían DNI español. Estaban censadas. Habían nacido en una provincia del Estado. Y de un día para otro, sin que nadie les preguntara, dejaron de tener un país. Cincuenta años después, el Congreso está a punto de reconocer, a medias, con matices y con demasiada lentitud, lo que nunca debió necesitar reconocimiento: que esa gente es, por derecho, española.
Presumir de crecimiento mientras se pierde poder adquisitivo y productividad.
Por Alejandro A. Tagliavini*
Meses atrás, a raíz del accidente de trenes en Adamuz, España, escribí un artículo titulado “La burocracia potencia accidentes y riesgos”. Y, precisamente, ahora el terremoto en Venezuela tuvo consecuencias tan graves, no por culpa de la geología que es parte la naturaleza conocida y prevenible de antemano por el hombre, sino por culpa de esta burocracia.
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