Greenpeace celebra la medida arancelaria de la UE como un primer paso para frenar la moda rápida, aunque considera que es insuficiente. Esta nueva normativa tiene como objetivo limitar el consumismo y regular la entrada de prendas de bajo costo desde fuera de la Unión Europea.
La organización ecologista ha expresado su preocupación por el hecho de que el enfoque se centre en los consumidores, mientras que las empresas responsables de fabricar productos con un alto impacto ambiental y social no son el foco principal. Según Greenpeace, esta medida no es suficiente para erradicar la contaminación generada por la industria de la moda rápida, lo que requiere acciones más contundentes.
Detalles sobre la nueva normativa
La reciente modificación aprobada por el Consejo de la UE elimina la exención anterior para bienes con un valor inferior a 150 euros. A partir de julio de 2026, se aplicará un arancel de 3 euros a los productos enviados desde fuera de la UE que tengan un valor menor a esa cifra, siendo China el país que más envíos realiza, representando el 91% del total.
Greenpeace valora positivamente esta medida, ya que afecta directamente al modelo de negocio de la moda ultrarrápida, impulsada por plataformas como Shein y Temu. Estas empresas ofrecen ropa a precios muy bajos mediante agresivas campañas publicitarias y utilizan productos químicos peligrosos en sus confecciones.
Impacto en los consumidores y las empresas
A pesar de los beneficios potenciales del arancel, Greenpeace critica que esta carga recaiga principalmente en los consumidores que compran en pequeñas cantidades. La organización sostiene que esto representa una vez más una carga desproporcionada para las personas, mientras que las empresas responsables del impacto ambiental continúan sin asumir su parte.
Además, aunque se establece una barrera para frenar el comercio electrónico de moda rápida desde fuera de Europa, Greenpeace lamenta que no se tomen medidas similares contra las marcas dentro de la UE. La entrada de prendas con sustancias químicas peligrosas sigue siendo una preocupación relevante; recientemente, Greenpeace reveló análisis alarmantes sobre ropa fabricada por Shein enviada a España.
Llamado a acciones más efectivas
“Las iniciativas que buscan reducir prácticas como las compras compulsivas son bienvenidas; sin embargo, es fundamental que las medidas recaigan principalmente sobre las empresas productoras. Ellas han creado un modelo comercial insostenible que ignora límites ambientales y sociales y perjudica tanto al planeta como a las personas.”
Celia Ojeda Martínez, responsable de la campaña de consumo en Greenpeace, enfatiza la necesidad urgente de transformar el modelo empresarial del sector textil. Esto incluye fomentar una reducción del 50% en la producción, mejorar la calidad de los productos y promover una producción más local. Asimismo, aboga por implementar normativas adicionales para orientar al sector hacia una economía circular y modelos sostenibles como la slow fashion.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 150 |
Valor de exención actual (en euros) |
| 3 |
Arancel a aplicar (en euros) |
| 91% |
Porcentaje de envíos desde China |
| 50% |
Proporción de reducción de producción solicitada |
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es la medida arancelaria que celebra Greenpeace?
Greenpeace celebra la modificación de aranceles a pequeños paquetes que entren a la Unión Europea, que elimina la exención para bienes de valor menor de 150 euros. A partir de julio de 2026, se aplicará un arancel de 3 euros a los productos enviados con valor menor de 150 euros desde fuera de la UE.
¿Por qué considera Greenpeace que esta medida es insuficiente?
La organización lamenta que el foco se ponga en las personas consumidoras y no en las empresas que fabrican productos con elevado impacto ambiental y social. Además, aunque puede actuar como disuasoria, no frena la entrada de prendas con sustancias químicas peligrosas ni aborda el problema dentro de la UE.
¿Qué impacto tiene la moda rápida según Greenpeace?
Greenpeace señala que la moda rápida contribuye a la contaminación, al abuso laboral y al uso de sustancias químicas peligrosas. La organización critica que los precios bajos son resultado de procesos de fabricación perjudiciales para el medio ambiente y las condiciones laborales.
¿Qué acciones adicionales propone Greenpeace para frenar el consumismo?
Greenpeace sugiere que las Administraciones deben demandar a la fast fashion que transforme su modelo de negocio, incluyendo una reducción de producción del 50%, mejora en la calidad de los productos y un enfoque hacia una economía circular y prácticas sostenibles como la slow fashion.