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    19 de marzo de 2019

BLOG > LLEGÓ LA HORA

Qué fácil resultó escribir éste newsletter, lo comencé el 5 de marzo, mejor dicho lo comenzamos a programar con mi nuevo nieto que recién había nacido en el hospital público Meir de Kfar Sava, un verdadero lujo en atención y calidad, todo ello sin buscar ni requerir la ayuda de ningún amigo, cien puntos.
Así las cosas, los italianos llegarán a cientos de Repúblicas. La actual, la Segunda, nació después de Mani Pulite, el macroproceso que destapó una extensa red de corrupción.
Al momento de escribir éstas líneas Benjamín Netanyahu está en los Estados Unidos a donde llegó para la entrevista con el Presidente Trump, posiblemente la más importante entre todas las que ya entre ellos mantuvieron, y para participar en el Congreso Anual del American Israel Public Affairs Committee, en español más conocido como AIPAC, posiblemente el más fuerte lobby de organizaciones judías en Estados Unidos, presumo que su discurso ante ellos será el último que pronunciará en su condición de Primer Ministro de Israel.
Reflejando una opinión cada vez firme, escribe Alberto Rojas en El Mundo de Madrid que “Las instituciones creadas para proteger a los civiles han vuelto a fallar… El Consejo de Seguridad es incapaz de frenar la violencia”. Y relata Rojas, refiriéndose en particular a Guta, que “las imágenes… de la carnicería, con niños amortajados… una matanza a cámara lenta… donde van a cometerse graves crímenes de guerra a la vista de todos”.
Al contrario de lo que cree el estatismo, el mercantilismo -el materialismo, en definitiva- la riqueza de un país no viene dada por sus recursos naturales ni su producción en bienes materiales. Ya decía Frank Tipler que "lo que el sistema económico produce no son cosas materiales, sino conocimiento inmaterial". Aunque Japón lo deja claro con su riqueza en un territorio pequeño y de naturaleza poco favorecida, el auge de la economía del conocimiento lo corrobora.
Más allá de las especulaciones propias del mercado, uno de los motivos por los cuales el Bitcoin en particular ha caído casi a la mitad en estas últimas semanas es porque los gobiernos miran, cada vez con más recelo, a las criptomonedas e intentan controlarlas. No es para menos, es que su poder -su “soberanía”- corre riesgo de desaparecer.
El Estado moderno impone arbitrariamente su doble moral. Y sus defensores no tienen justificación racional, simplemente dicen que “si el Estado lo dice, o lo necesita, es bueno…”.
Días atrás dio la vuelta al mundo la muerte de Ingvar Kamprad, que había nacido en una comarca rural sueca en 1926. Me llamó la atención cómo lo llamó María Fluxá en El Mundo de Madrid: “el hombre que al crear IKEA democratizó el diseño”.
Es llamativo el que parte de la opinión pública tenga una imagen negativa del mercado natural cuando éste no son sino las personas, esa misma opinión pública que lo rechaza. El mercado natural, subrayo, es el conjunto de los seres humanos desde el punto de vista de la cooperación voluntaria, pacífica, espontánea entre las personas con el fin de vivir y mejorar.
Durante su reciente gira por China, además de abogar por las "nuevas rutas de la seda", el colosal proyecto ferroviario y marítimo entre el Pacífico y Europa, Emmanuel Macron, enfatizó la "batalla por el clima", intentando minimizar el boicot a los acuerdos de París de parte de Trump quien es escéptico y que cree que es una invención de Beijing para atrasar a EE.UU. A raíz de la ola de frío, Donald Trump ironizó diciendo que vendría bien “un poco de ese calentamiento”.
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