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El mediador

Tal como hemos prometido, hemos de analizar El Liderazgo Cultural. Puede que ese sea el primer gran problema que no se ha tenido en cuenta para no prever que había un montón de posibilidades de que la ocupación por Occidente, de Afganistán, quizá terminase como terminó.

Es hora de poner en práctica los conocimientos de los que disponemos acerca de los Grupos Sociales Organizados (GSO). Hemos de comprobar si nuestros saberes, tal como afirmamos, son objetivos, técnicos, científicos en definitiva, porque en el caso de que así sean, debemos demostrarlo, y dejar patente que las predicciones que efectuemos se cumplen con cierta apreciación en la llamada, realidad.

En muchas ocasiones Yony se pregunta si las formulaciones teóricas son entendidas por todos y comprobamos su plasmación práctica. También es cierto que varios lectores dicen que ellos quieren ver la aplicación de dichas teorías en la vida diaria. Intentaremos demostrar la Ley de la Expansión Constante y su implicación directísima en la conducta de los Grupos Sociales Organizados (GSO).

Yony nos propone, que si ya nos sentimos medianamente en marcha, y con cierto grado de competencia, que intentemos analizar, alejando el Zoom, todo el funcionamiento general de un individuo cualquiera, en una cultura de nuestra elección, en cualquier tiempo histórico y en uno al azar o en todos los posibles lugares geográficos.

Yony nos hace ver lo obvio, que para que exista un Grupo Social Organizado (GSO), además del Liderazgo absoluto ejercido por la cultura, y el momentáneo del líder político de turno, junto con las élites y la jerarquía, es imprescindible que existan los Gobernados o administrados.

Presentado al individuo ahora no nos queda más remedio que presentar también a su permanente oponente en el juego de la vida… El Grupo.

Continuando en esa búsqueda de las “Verdades objetivas” -que son los conocimientos contrastados que poseemos de la Naturaleza de la que estamos hechos, y por ello de nosotros mismos como parte inseparable de ella- debemos ahora analizar al propio individuo. Yony nos dice que si reflexionamos con amplitud podemos aprender mucho de este análisis.

Por todo lo expuesto en el artículo anterior hemos de concluir, y así nos lo hace ver Yony con suma sencillez, que la primera y fundamental “Verdad Objetiva”, es la siguiente: Todo el mundo que conocemos, y del que irremisiblemente estamos compuestos, no son más que… Organizaciones… Grupos… Composiciones…

Ahora, puede que haya llegado el momento en que comprendamos mejor las enseñanzas de Yony. Puede que hayamos cerrado el círculo, esa Verdad tan buscada puede que no sea otra cosa que… El Conocimiento.

También en este caso Yony nos propone que, para comprender mejor todo el funcionamiento del conjunto de la Vida, de la naturaleza y las leyes que la rigen y, por supuesto, del individuo y de los grupos sociales que forma, debemos comenzar por abajo, analizando lo simple.

Una constante de la que siempre nos habla Yony, haciendo mucho hincapié en ello, es que debemos –tal como nos enseñó Nietzsche- aplicar constantemente lo más que podamos la famosa “Vista de pájaro”. En este caso concreto hemos de visualizar desde esa altura a los Grupos Sociales Organizados (GSO).

Sobre las Élites, tanto acerca de su concepto, como la creación y diferenciación de las mismas, nos recuerda Yony que se ha escrito muchísimo y es bien conocido en la cultura Occidental.

Leído lo anterior, Yony nos hace comprender, y elevar a verdad objetiva, el funcionamiento de los individuos hacia el exterior en la defensa de su “Yo”, su cultura y la civilización en la que ha nacido y está inmerso. Y el cómo unos y otros se enfrentan a otras organizaciones humanas similares.

Ahora ya sabemos, y lo hemos incorporado como Verdad Objetiva que, basados en el funcionamiento de las partículas, tanto sub-atómicas, como de los propios átomos y moléculas, que hasta la actualidad sabemos de la Física atómica y la Química orgánica, el funcionamiento de cualquier individuo y de los grupos sociales, ha de responder a las mismas leyes por las que se rige el mundo del que estamos formados.

Yony dice que si queremos construirnos un edificio donde almacenemos los conocimientos, -verdades objetivas, de la vida que nos ha tocado vivir- debemos comenzar por los cimientos. Estos consisten en las preguntas que todas las culturas, a través de sus distintos y aventajados autores, se han hecho en todo tiempo y lugar: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?