Destaca la "grandeza y humildad de alma" que supone el hecho de que el Pontifice realice este "gesto nuevo”.
O al menos nuevo en lo que la era moderna se refiere, pues otros en la Edad Media tuvieron que hacerlo o decidieron hacerlo. Este sacerdote y teólogo católico nacido en nuestra provincia ha echado la vista atrás hacia la entrega de los “Premios Ratzinger” donde pudo comprobar que "era un hombre mayor, cansado y angustiado", algo que considera "normal" debido a "las grandes decisiones, problemas y disgustos que ha vivido en los últimos tiempos", posiblemente refiriéndose, aunque sin decirlo, al conocido como caso Vatileaks y las incesantes noticias de pederastia en el seno de la Iglesia en los últimos años.
Por su parte, el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, destaca la "honda impresión" causada en la diócesis por el "gran afecto" que “los abulenses” profesamos hacia la figura del Papa Benedicto XVI.
"Si él ha tomado esta decisión es porque se ha visto en la necesidad", según el prelado, quien destaca la "grandeza y humildad" del anuncio del Papa", al tiempo que pide a la diócesis "que ore intensamente por él y por la Iglesia".