La decimoquinta etapa de La Vuelta salió desde Avilés para llegar al punto caliente de la ronda, el Angliru. La tercera etapa consecutiva de montaña contaba con 142,2 kilómetros y un primer alto en el 115 como antesala del gran coloso asturiano. La escapada de tres corredores se formó en el kilómetro treinta y siete, aunque con el control del pelotón principal, en las faldas del alto de El Corral los tres aventureros fueron absorbidos por el grupo.
Liquigas lo intentó en el descenso del alto y en los primeros kilómetros del coloso Angliru, con un fuerte ritmo de Peter Sagan (Liquigas) que no sirvió para que Nibali rematara la el trabajo de sus compañeros y en las primeras rampas exigentes cedió del pelotón de favoritos. Igor Antón (Euskaltel) lo probó en el tramo de Les Cabañes, rampas de hasta un 23% que empezaron a pasar factura a los ciclistas.
Cobo lanzó un ataque a falta de seis kilómetros y ninguno de los principales favoritos a la victoria pudo seguir su ritmo. Mantuvo el ritmo durante toda la ascensión y la ventaja respecto a Wiggins (Sky) iba aumentando paulatinamente, que tenía en Froome a su fiel gregario y solo lo abandonó cuando Poels (Vacansoleil) saltó del quinteto en persecución del ciclista del Geox que contaba con un minuto de ventaja. Cobo “El bisonte de Pesa” alzó los brazos con cuarenta y ocho segundos de ventaja sobre Poels, Menchov y Froome, a un minuto y veinte segundos entraba Wiggins perdiendo el liderato.
La clasificación general de La Vuelta está encabezada por el español del Geox, Froome (Sky) se sitúa en segunda posición a veinte segundos y tercero es su compañero Wiggins a cuarenta y ocho segundos. Nibali (Liquigas) y Joaquín “Purito” (Katusha) perdieron tiempo en la llegada y se sitúan lejos de los mejores.
La Vuelta volverá el martes con salida en Villa Romana La Olmeda (Palencia) y tras 203,6 kilómetros llegarán a Haro. Una etapa de transición y donde los protagonistas serán los sprinters y sus equipos, que deberán controlar y neutralizar cualquier intento de fuga.