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Bioestimulantes y estrés salino mejoran la microbiota en hortalizas
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Bioestimulantes y estrés salino mejoran la microbiota en hortalizas

Por Redacción
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contactohorapuntacom/8/8/18
miércoles 26 de noviembre de 2025, 23:23h

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Un estudio del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) revela que la combinación de bioestimulantes y estrés salino controlado mejora la microbiota en hortalizas como lechugas y tomates. Publicado en la revista Foods, el trabajo destaca cómo estas prácticas agrícolas pueden aumentar la diversidad microbiana beneficiosa en los cultivos, lo que podría contribuir a una mejor salud digestiva en los consumidores. Los investigadores utilizaron técnicas avanzadas para analizar el impacto de microorganismos específicos en el microbioma endofítico, encontrando que ciertos tratamientos aumentan la presencia de géneros bacterianos asociados con la salud vegetal. Estos hallazgos sugieren un camino hacia una agricultura más sostenible y saludable, reduciendo la dependencia de fertilizantes y pesticidas sintéticos.

Un reciente estudio realizado por el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), un centro que opera en conjunto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), ha revelado que la combinación de bioestimulantes en la agricultura, tanto orgánica como convencional, junto con una exposición controlada al estrés salino, influye notablemente en los microorganismos presentes en las partes comestibles de hortalizas como la lechuga y el tomate. Este trabajo fue publicado en la revista Foods, y abre nuevas posibilidades para el diseño de estrategias agrícolas que mejoren la comunidad microbiana sin depender exclusivamente de fertilizantes o pesticidas sintéticos.

El objetivo principal del estudio fue analizar cómo ciertas técnicas agrícolas, incluyendo bioestimulantes microbianos derivados de bacterias y hongos, así como el estrés salino, afectan al microbioma endofítico. Este término se refiere a los microorganismos que habitan en el interior de las partes comestibles de los cultivos, que suelen consumirse crudos, garantizando así su llegada viva al tracto digestivo.

Metodología del Estudio

Para llevar a cabo esta investigación, el equipo del IBMCP realizó un experimento en invernaderos pertenecientes a la Fundación Cajamar, ubicados en Paiporta (Valencia). En este entorno controlado, cultivaron plantas en un suelo enriquecido con una bacteria promotora del crecimiento llamada Priestia megaterium y un hongo micorrícico conocido como Rhizophagus irregularis. Este hongo establece una relación simbiótica con las raíces de las plantas, facilitando la absorción de agua y nutrientes. Además, se incorporó un bioestimulante no microbiano denominado Calbio, desarrollado previamente en colaboración con la empresa Caldic.

A través de avanzadas técnicas metagenómicas de secuenciación genética, los investigadores pudieron identificar y evaluar los cambios en la composición y diversidad microbiológica de los cultivos. Según Rosa Porcel, vicedirectora del IBMCP y responsable del estudio, “hemos observado que el microbioma endofítico puede alterarse significativamente mediante el uso de estos bioestimulantes y bajo condiciones de estrés salino”. Los resultados indican que tratamientos específicos aumentan la presencia de géneros bacterianos como Pantoea, Stenotrophomonas, y Massilia, asociados a una mejor salud vegetal y potenciales beneficios probióticos.

Implicaciones para la Agricultura Sostenible

El estudio concluye que el uso estratégico de bioestimulantes microbianos —cada vez más comunes en prácticas agrícolas convencionales— junto con el manejo adecuado del estrés salino puede incrementar tanto la diversidad microbiana como favorecer grupos asociados a una microbiota intestinal saludable. “La variabilidad en la composición del endofitoma depende del tratamiento aplicado”, explica Porcel. “En algunos casos hemos observado cambios radicales mientras que en otros se han registrado variaciones entre un 20% y un 40%”.

Porcel subraya que estos hallazgos abren nuevas vías para desarrollar estrategias específicas destinadas a mejorar las comunidades microbianas en los cultivos. Esto podría reducir la dependencia de productos químicos sintéticos, promoviendo prácticas más ecológicas dentro del marco regulatorio europeo. “Esto repercute positivamente en una agricultura sostenible”, añade.

A largo plazo, estos avances también beneficiarían al consumidor final. Mejorar la calidad microbiológica de frutas y verduras podría potenciar su contribución a una salud digestiva óptima. Aunque se requieren más investigaciones para confirmar estos efectos sobre la microbiota intestinal y su impacto general en la dieta, los resultados obtenidos son alentadores.

Preguntas sobre la noticia

¿Qué es un bioestimulante y cómo se utiliza en la agricultura?

Un bioestimulante es una sustancia que se utiliza en la agricultura para promover el crecimiento de las plantas, mejorar su salud y aumentar su resistencia al estrés ambiental. En este estudio, se utilizaron bioestimulantes microbianos basados en bacterias y hongos, así como un bioestimulante no microbiano llamado Calbio.

¿Cómo afecta el estrés salino a los cultivos?

El estrés salino, aunque a menudo considerado negativo, puede alterar significativamente la composición del microbioma endofítico de las plantas. En el estudio, se observó que la combinación de estrés salino y bioestimulantes aumentó la diversidad y favoreció microorganismos beneficiosos para la salud de las plantas.

¿Cuáles son los beneficios de mejorar la comunidad microbiana en hortalizas?

Mejorar la comunidad microbiana en hortalizas puede resultar en frutas y verduras de mayor calidad microbiológica, lo que podría contribuir a una mejor salud digestiva en los consumidores. Además, esto fomenta prácticas agrícolas más sostenibles al reducir la dependencia de productos químicos sintéticos.

¿Qué microorganismos se vieron favorecidos por los tratamientos utilizados en el estudio?

Los tratamientos con bioestimulantes y estrés salino aumentaron la abundancia de géneros bacterianos como Pantoea, Stenotrophomonas y Massilia, que están asociados con la salud de las plantas y pueden tener potencial probiótico.

¿Cuál es el objetivo del estudio realizado por el IBMCP?

El objetivo del estudio fue investigar cómo los bioestimulantes y el estrés salino afectan al microbioma endofítico de hortalizas como la lechuga y el tomate, buscando estrategias para mejorar la comunidad microbiana sin depender únicamente de fertilizantes o pesticidas sintéticos.

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