Lo importante del fútbol sin duda son los goles, pero ver parar a los porteros este viernes fue un auténtico espectáculo de forma tal que el primer partido de la segunda vuelta para ambos fue bueno, a pesar de que la falta de gol se erigió como un problema con el que se pueden entender las posiciones que ocupan en la tabla, pero el mérito del argentino y el brasileño fue innegable.
El Málaga buscaba salir de una mala racha de dos derrotas consecutivas y suyo fue el dominio del partido en líneas general. Comenzaron y terminaron mejor. Los de Bernd Schuster sin embargo fueron de menos a más, contaron con un buen Santa Cruz arriba y crearon ocasiones sin éxito al final. Ya en los últimos minutos de la primera mitad, el Valencia comenzó a tener sus ocasiones y en la segunda parte perdonó a la contra.
El conjunto 'che', que buscaba recuperar el efecto Pizzi y en parte lo logró, se fue sin un buen resultado para refrendarlo. Con el reparto de puntos ambos comienzan la segunda vuelta sin aclarar sus aspiraciones, alejadas de Europa aunque más optimistas para los valencianos.