www.horapunta.com

Desde mi aldea

Estamos en la segunda oleada, todavía no sabemos si la vacuna estará disponible antes o después de la tercera. Esta pandemia crea un nuevo escenario y nos preguntamos cuál va a ser nuestra «nueva realidad» en lo económico, en lo social o en lo político.

Algunas pinceladas sobre algunos cambios que se intuyen para el futuro.

Se habla mucho de transparencia, de gestión del coronavirus y de que habrá su momento para hacer balance, pero ya es el momento para poner el foco en algunas cosas.

Habrá que decir algo, ya no es el momento para seguir de perfil.

Lo bueno de este gobierno es que no da pausa, cada día nos sirve grandes titulares, unos parecen globos sonda y otros apuntan en direcciones que nos hacen temblar.

No tenemos tiempo para aburrirnos, cada día hay nuevas y jugosas noticias, el trabajo que hacen nuestros políticos puede parecer escaso, pero el ritmo es trepidante.

Ha sido algo patético y un juego de niños ir anunciando los nombres de quiénes iban a formar el gobierno. Parece que los nuevos tiempos nos traen inmadurez, falta de respeto institucional y muchos recelos.

Seguimos con los trapicheos para formar gobierno. Mientras, veamos alguno de los puntos del acuerdo PSOE y Unidas Podemos.

En este periodo, por la ociosidad, ha habido un incremento del uso de internet y de las redes sociales con todo lo que ello conlleva.

Aunque hemos avanzado y saliendo de nuestro arresto domiciliario, todavía seguimos en el monotema y, pese a que se siga repitiendo que ya habrá ocasión de buscar responsabilidades, parece oportuno hacer algunas reflexiones.

Parece que los únicos objetivos que tienen nuestros gobiernos es llenar boletines oficiales con decretos que nos complican las cosas, nos suben los impuestos o nos imponen su sesgo ideológico.

Cuando se tiene un gobierno populista y embustero es cuando más se necesita una oposición seria y con sentido de Estado.

Cada día tenemos nuevas perlas, entrevistas y declaraciones de políticos que cuando superamos nuestra sorpresa, solo cabe ironía, risas y, previsiblemente, algunos lamentos.

La investidura nos deja un sabor extraño, no ha sido un cambio de gobierno. Se ha roto el pacto de convivencia que se fraguó con la Constitución y la Transición.

Seguimos con los «ejes prioritarios» del acuerdo PSOE-UP

Ya nos había anunciado el marino que quería seguir analizando los puntos del sublime y excelso acuerdo de gobierno entre PSOE y UP, por lo que no se hizo esperar una vez sentados en la mesa...