La operación, tal y como se dio a conocer el pasado viernes, será realizada por un equipo dirigido por el doctor Miguel Cabanela, quien estará acompañado por un colega, canadiense de la clínica Mayo de Rochester (EEUU).
Está previsto que la intervención comience en torno a las 19.00 horas, tras la cual el propio el doctor Cabanela dará una rueda de prensa para informar sobre el resultado de la misma. Con esta será la decimotercera operación del monarca hecha pública por la Casa Real.
La inhabilitación del monarca es prácticamente imposible
Si el jefe del Estado quedase en coma durante la intervención y por tiempo indefinido, las Cortes declararían la inhabilitación del monarca y el príncipe Felipe asumiría la Regencia, conforme al artículo 59.2 de la Constitución Española ("Si el Rey se inhabilitare para el ejercicio de su autoridad y la imposibilidad fuere reconocida por las Cortes Generales, entrará a ejercer inmediatamente la Regencia el Príncipe heredero de la Corona").
Éste o un supuesto similar -incapacitación plena física y mental de Juan Carlos de Borbón- serían los únicos por los que Felipe de Borbón pasaría a sustituir a su padre en todas las responsabilidades de forma temporal o permanente.
Por otro lado, el heredero sucedería al rey sólo si éste muere, ya que el monarca -motu proprio- ha descartado la abdicación, tal y como confirmó el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, el pasado viernes en una rueda de prensa inédita en la Zarzuela para informar sobre la intervención de hoy.
El periodo mínimo de recuperación será de dos meses. En el caso de que tenga que ser sometido a dos operaciones, podría llegar hasta los seis meses tal y como explicó Cabanela el viernes.
La Casa Real negó rotundamente que el monarca se haya planteado la abdicación y por el momento está tratando de que no se hable de si el príncipe Felipe tendrá que asumir una regencia si llegara a estar los seis meses de baja.