Se trata de un centro con paseos de compras y entretenimiento, espacios para convenciones, bancos y casinos cuya construcción costaría alrededor de US$300 millones, según reveló el ministro de Turismo, Walter Mzembi, a la agencia de noticias estatal.
El ministro Mzmebi -que hizo las declaraciones en el marco de la asamblea de la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas- consideró que el ambicioso proyecto puede ser una manera de inyectar nuevos aires a una industria alicaída, clave para la región.
Y es que el negocio del turismo en Zimbabue atraviesa un mal momento y no logra recuperarse de años de conflicto y crisis económica, según señalan expertos.
Si se supone que las personas que viajan a África lo hacen por ver sus paisajes inalterados y prácticamente vírgenes, la construcción de este macro-proyecto sólo puede ocasionar la pérdida de este filón turístico. Naturalmente lo mismo, tras la destrucción de la naturaleza virgen que aún queda en las cataratas Victorias, pueden hallar un nuevo filón turístico, pero ¡a qué precio!