Nuevo triunfo que vivió la afición bermellona, que ya comienzan a recordar lo que es sumar de tres en tres después de tantas derrotas y empates. Manzano ha dado otro aire al equipo, que parece conseguir su identidad y empezar a ganar a grandes equipos en la competición, aunque el Sevilla no es un buen rival fuera de casa.
El equipo bermellón se adelantó rápidamente, concretamente en el minuto 16, gracias a un gol del ex sevillista Alfaro, que remató a puerta vacía el rechace de Beto tras la falta botada por Dos Santos. El equipo hispalense se gustaba con la posesión, pero solo era un espejismo, ya que el Mallorca se defendía bien, con organización y cabeza durante todo el encuentro.
En la segunda parte, el Mallorca siguió desempeñandose de forma excelente, atacando con criterio y defendiendo con maestría. Pero si hablamos de maestros, ahí aparece Negredo; el vallecano aprovechó un pase en profundidad de Rakitic para batir a Aouate. La afición bermellona se imaginaba lo peor, pero cinco minutos después Alfaro volvía a marcar a puerta vacía tras el cabezazo de Dos Santos al larguero. El mexicano creó las ocasiones para que las aprovechase su compañero y además fue el guía de su equipo, que sabe que necesita de su talento para salvar la difícil papeleta que tiene delante, dificultad que por ahora está solucionando, colocándose a tan solo un punto para la salvación a expensas del enfrentamiento entre Zaragoza y G anada. Por su parte, el Sevilla deberá mejorar mucho su cara fuera del Pizjuán si quiere optar a algo más. Todavía esá a tiempo...