Holanda ha acabado con el denominado “turismo del porro”, poniendo en vigor la ley que limita la venta de marihuana en los “coffee shops” del sur del país. De este modo se restringe la venta de estas sustancias para los ciudadanos extranjeros que vengan atraídos por la afición al cannabis.
Brabante, Limburgo y Zeelandia, las tres provincias que limitan con Alemania y Bélgica, han sido las pioneras en aplicar la ley que se extenderá por todo el país el próximo año. Esta ley obliga a los “coffee shops” a convertirse en clubes privados con un máximo de 2.000 socios que tengan residencia legal en Holanda.
Además, se prohibirá en 2014 la venta de marihuana en aquellos cafés que estén situados a menos de 350 metros de colegios infantiles. Con esto, el Gobierno holandés pretende reducir también el consumo de drogas entre los adolescentes y acabar con la delincuencia que existe alrededor de los “coffee shops”.
Entre los turistas que se verán más perjudicados con la nueva medida se encuentran los españoles, los estadounidenses y los italianos, que son quienes más viajan al país atraídos por estos cafés. En 2010, más de 135.000 españoles visitaron los “coffee shops”, lo que supone un 30% sobre el total de visitas que se realizaron a Holanda. Los italianos tampoco se quedan atrás, ya que constituyeron el 19% de los turistas visitantes en el país. A la cabeza se sitúan los estadounidenses, con 175.000 viajeros interesados en este tipo de turismo.
De este modo, Holanda pone fin a la conocida Ley del Opio de 1976, la cual legalizó la circulación de cannabis en el país y le proporcionó una imagen liberal frente a los demás países.