La misión ha condenado "enérgicamente" este "acto intolerable", que se suma al secuestro el lunes de un religioso centroafricano y de una trabajadora humanitaria francesa también en Bangui. En este sentido, ha exigido la "liberación inmediata y sin condiciones" de estas tres personas.
Para la misión de paz de la organización internacional, todas estas acciones "son contrarias a los esfuerzos actualmente en curso a nivel nacional e internacional para facilitar la reconciliación y la vuelta a una paz definitiva" en República Centroafricana.
La ONU advierte además de que "todo ataque" contra los responsables de "mantener la paz" equivale a "un crimen de guerra".