Botella aduce razones de seguridad para la instalación de estas nuevas cámaras, pero es indudable que a más cámaras más control, no sólo de los delincuentes sino de la gente que se manifiesta: la zona donde se instalarán las nuevas cámaras es por donde discurren el 90% de las manifestaciones en Madrid.
Con las nuevas cámaras la zona bajo vigilancia comprenderá el comienzo de la calle Fuencarral, las calles Preciados, Carmen y Arenal así como Gran Vía desde Callao hasta la Plaza de España como continuación al tramo ya vigilado de Gran Vía desde la Red de San Luis a Callao. Completan esta cobertura la zona de Santo Domingo, Plaza de las Descalzas además del comienzo de la calle Princesa hasta la Plaza de los Cubos.
La alcaldesa de Madrid ha recordado a la prensa tras el Pleno extraordinario que esta propuesta del Ayuntamiento venía a atender las "reivindicaciones de los comerciantes del centro, que solicitaban estas cámaras para tener más seguridad", lo que será "bueno para el comercio" del corazón de Madrid y "para el turismo".
"Con una ciudad más segura hay más turismo", ha apostillado antes de recordar que, según los índices, la capital española es la ciudad europea más segura junto con Viena.