La presencia de Benedicto XVI no estaba prevista y se ha producido una semana antes de que se cumpla un año desde que se hizo efectiva la renuncia del ahora Papa emérito. Antes del inicio del acto, Benedicto XVI ha entrado en la Basílica y se ha sentado frente al lugar donde se situaría Francisco más tarde.
A su llegada, el Papa se ha apartado de la procesión hacia el altar para saludar con un emocionado abrazo a Benedicto XVI. Posteriormente, Ratzinger ha seguido la celebración desde su asiento, sonriendo en ocasiones y acompañando las oraciones de los presentes.
A pesar de que esta es la primera vez que coinciden en un acto público, Benedicto XVI y Francisco han mantenido diversos encuentro en privado a lo largo del último año.
Además, el Papa ya invitó al Papa emérito a participar en un acto público, con la presentación de la escultura de San Miguel en los Jardines Vaticanos el pasado mes de julio.
En cualquier caso, Benedicto XVI y Francisco podrían volver a coincidir en un breve periodo de tiempo. El próximo 28 de abril tendrá lugar la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII y el Vaticano, a través de su portavoz Federico Lombardi, ya explicó que no hay razones para confirmar ni excluir la presencia del Papa emérito, dejando en manos del propio Ratzinger la decisión de acudir.