En un estudio publicado en la revista Science, un equipo internacional de científicos presentó un nuevo fósil de serpiente descubierto en Nova Olinda (Brasil), que pese a catalogarse como serpiente, tiene cuatro patas que no utilizaba para andar sino para cazar y procrear.
Un estudio multidisciplinar liderado por el CSIC demuestra que el cangrejo de río (Austropotamobius italicus), que conocíamos como nuestro “cangrejo autóctono”, es en realidad una especie introducida, eso sí hace bastantes siglos.