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Explotación sexual

11/04/2024@13:56:38
Han sido detenidas ocho personas de la red criminal que se lucraban con la explotación sexual de sus víctimas, una de ellas con discapacidad intelectual, a las que engañaban diciendo que tendrían otro tipo de trabajo o bajo condiciones muy diferentes.

Se ha detenido a siete personas en Madrid, Valencia, Salamanca, Ámsterdam y Bogotá que integraban una organización criminal que operaba en Europa y engañaba a sus víctimas para ejercer la prostitución bajo condiciones abusivas.

Se ha detenido a ocho personas que formaban una organización criminal y se han llevado a cabo seis registros domiciliarios realizados en las localidades mallorquinas de Inca, Alcudia y Muro.

La Guardia Civil, en el marco de la operación Rupejini, ha liberado en la provincia de Las Palmas a 25 víctimas de explotación sexual y ha detenido a diez personas por los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.

El Consejo de Ministros recalca la importancia de luchar contra la explotación sexual y la trata de seres humanos para avanzar en la igualdad de género.

Han sido detenidas 10 personas y se han llevado a cabo 20 entradas y registros en España, Francia, Italia y República dominicana en los que se han intervenido más de 70.000 euros. Las citas se gestionaban desde dos call center desde donde, integrantes de la organización criminal, simulaban ser las mujeres que proporcionarían los servicios sexuales y concertaban los encuentros con los clientes.

Captaban a las mujeres a través de sus familiares directos y de páginas web que ofertaban servicios sexuales. Trabajaban las 24 horas los siete días de la semana, tenían que dormir con ropa sensual y estar siempre maquilladas por si se presentaba algún cliente. Las víctimas no podían rechazar ningún servicio sexual. Si el cliente no quedaba satisfecho se castigaba con la obligación de realizar otro servicio sin recibir ningún dinero, quedándose los responsables con el importe íntegro.

La Policía Nacional ha desarticulado una banda criminal que explotaba sexualmente a mujeres paraguayas en Cuenca. Cinco víctimas fueron liberadas y se detuvieron a seis personas acusadas de delitos como pertenencia a organización criminal, trata de seres humanos y prostitución. La información sobre la organización fue obtenida gracias a una llamada al Servicio de Atención telefónico a las Víctimas de Trata.

Han sido liberadas dos mujeres que eran explotadas sexualmente en un club de alterne y en una casa de citas de la ciudad de Badajoz, donde recibían amenazas y coacciones. Se ha detenido a tres personas y durante los registros realizados se han incautado, entre otros objetos, dos armas de fuego y gran cantidad de munición.

Llegaban a España engañadas para trabajar como personal de limpieza y con la falsa promesa de que les pagarían el viaje y los trámites para regularizar su situación administrativa, pero una vez en nuestro país las obligaban a prostituirse para pagar la deuda que habían contraído.

El arrestado utilizaba diferentes redes sociales, así como servicios de mensajería instantánea, tanto para descargar como para difundir estos contenidos y ofrecía a su propia hija a terceros para mantener relaciones sexuales. La madre de la menor, también detenida, mantenía conversaciones con su pareja en las que intercambiaban pornografía infantil.

“Tenemos que tener muy clara la premisa de que la única forma de acabar con la trata y la explotación sexual es acabar con el negocio. Y la forma más contundente es promoviendo un proceso de transformación social. Si nadie consume, ¿para qué se va a producir?”. La reflexión la hacía durante su ponencia la Vocal Asesora en el Gabinete Técnico de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Miriam Benterrak, en las III Jornadas sobre Trata y Explotación Sexual.

Se ha detenido en Francia a diez integrantes del entramado criminal que captaban a mujeres en Colombia para explotarlas sexualmente en España y Francia. El principal responsable de la organización presuntamente agredió sexualmente a las víctimas.

Las mujeres eran captadas mediante engaño en sus países de origen, Colombia y Ecuador principalmente, y posteriormente eran obligadas a prostituirse tras llegar a España donde eran sometidas a vigilancia mediante medios tecnológicos.

La organización criminal confinaba a sus víctimas en una casa en el barrio bilbaíno de Zorrotza donde vivían en condiciones infrahumanas e insalubres y eran obligadas a consumir cocaína y aceptar clientes las 24 horas del día.