Cole Allen, un informático de California, intentó atacar a Donald Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, generando conmoción a nivel mundial. A pesar de llevar una vida discreta y sin antecedentes penales graves, en los meses previos al ataque mostró signos de aislamiento y un interés creciente por contenidos políticos polarizantes. Armado con una pistola, una escopeta y varios cuchillos, Allen corrió hacia el control de seguridad antes de ser detenido tras un intercambio de disparos que dejó a un agente herido. Un texto atribuido a él revela su hostilidad hacia Trump y su intención de atacar a altos funcionarios del gobierno. Su hermano alertó a la policía poco antes del ataque, lo que plantea interrogantes sobre si se pudo evitar el incidente.