Con la marcha, que comenzó ante la Fiscalía General del Estado y finalizó en Sol, las familias quieren hacer saber a las autoridades que no se van a rendir. Además, han pedido la reapertura de los casos archivados “por falta de pruebas”.
Otra de sus peticiones es que el Gobierno preste su ayuda para acelerar las investigaciones, pues consideran que van muy lentas teniendo en cuenta la avanzada edad de los posibles responsables.
Esta misma semana fallecía Sor María, imputada por dos casos de “niños robados”. “La muerte de Sor María no nos puede echar atrás, sino que tiene que darnos más fuerza para encontrar más nombres, porque hay más culpables” ha señalado un miembro de la Asociación SOS Bebés Robados de Madrid.