El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que la situación en Irán está "bajo control", a pesar de las crecientes tensiones en la región. Durante su intervención, Trump expresó su descontento con la OTAN, afirmando que la Alianza lo ha "decepcionado". Estas declaraciones se producen antes de su viaje a China, donde anticipa tener "muchas cosas que discutir" con el presidente Xi Jinping.
Trump reafirmó su postura de que no necesita el apoyo de la OTAN para manejar la crisis actual en Irán. Aseguró que tiene confianza en sus estrategias y decisiones respecto a la situación geopolítica y militar en el área del estrecho de Ormuz.
Descontento con la OTAN
En sus comentarios, el mandatario estadounidense no escatimó críticas hacia los aliados europeos, sugiriendo que su colaboración ha sido insuficiente. Esto refleja un cambio notable en la política exterior de EE.UU., donde Trump parece optar por un enfoque más unilateral.
Con el telón de fondo de las tensiones en el Medio Oriente, Trump también mencionó su próxima reunión con Xi Jinping. Se espera que ambos líderes aborden temas cruciales no solo relacionados con Irán, sino también sobre comercio y otras cuestiones internacionales.