Los dos últimos días de marcha obrera por la provincia de Cádiz han dejado decenas de anécdotas, aunque una tal vez ''chirría'' más que ninguna.
La movilización acabó con el líder de la marcha, Juan Manuel Sánchez Gordillo, en la Comisaría de Cádiz denunciando el robo de su teléfono móvil, pero no uno cualquiera: un iPhone.
Es evidente que cada uno pueda tener el móvil que quiera, pero resulta como poco sorprende que el líder de tal movilización se lamenté por la pérdida de un dispositivo de estas características y que encima posee por ser parlamentario.
Aún hay más, ya que Gordillo no paga la factura de este teléfono, ni mucho menos. Es la propia Junta de Andalucía la que se lo financia por ostentar su cargo.
Resulta extraño que en una movilización de jornaleros, quiero decir, gente del campo que denuncia las desigualdades, su cabecilla ose mostrarse por encima de sus seguidores en un alarde de capitalismo.
Nuestro Ché particular ha sido comparado además con Gandhi por la prensa extranjera, en concreto, el rotativo británico 'The Guardian' lo eleva a categoría de líder revolucionario.
Tendremos que esperar para ver dónde llega Gordillo y si cumplirá todas sus pretensiones.