La Oficina Federal de Investigaciones de EE.UU (FBI) reveló ayer un informe con datos de Steve Jobs en el que cuestiona su honestidad, además de mencionar su ya conocida experimentación en el mundo de las drogas. El archivo se realizó durante la presidencia de George H.W. Bush cuando el gobernante estudió la posibilidad de nombrar a Jobs Consejero de Exportaciones en EE.UU. Para ello, los agentes se citaron con amigos y enemigos del cofundador de Apple y buscaron cualquier momento en su pasado que pudiera minar su reputación.
El documento, que consta de 191 páginas, revela que recibió en 1985 una amenaza de bomba en su casa y fue chantajeado, exigiéndole un millón de dólares a cambio de no producirse el trágico suceso. Sin embargo, la mayor parte del informe muestra datos y declaraciones que ponen a Jobs en evidencia. “Jobs consumió drogas ilegales como marihuana y LSD en su época de estudiante”, indicó un compañero suyo de universidad cuyo nombre no ha sido revelado por el FBI. Además, se revela la identidad de sus padres adoptivos, así como la primera hija que tuvo fuera del matrimonio cuando aún era adolescente y a la que nunca pasó la pensión.
También se incluyen detalles de los reportajes que la revista TIME le dedicó a Steve Jobs en 1983 en el que describían su carácter y lo calificaban de cruel y superficial en sus relaciones personales. Señalaron, respecto a su vida profesional, que el éxito en Apple le había costado su integridad y honestidad y que por ello se caracterizaba por distorsionar la realidad. Además, lo describieron como “monacal” y afirmaron que tenía mucho más dinero del que podría gastar en toda su vida.
No obstante, la conclusión del informe del FBI es que Jobs ya había reconocido casi todos los detalles más comprometidos de su vida en el pasado y todas las personas que fueron entrevistadas lo describieron como un “hombre de carácter fuerte, tenaz y trabajador”.