En realidad, los estudiantes no universitarios de Cataluña han demostrado en numerosas ocasiones que sus competencias lingüísticas en la lengua castellana están por encima de la media de España. Y todo ello a pesar de que en dicha comunidad es dónde más se protege su lengua cooficial en el sistema educativo, por encima de Galicia o el Pais Vasco.
En Cataluña, como indica la Llei d'Educació, "el catalán es la lengua normalmente empleada como lengua vehicular del aprendizaje". Por ello, todas las actividades y materiales didácticos están en catalán, "con la excepción de las materias de Lengua y Literatura castellanas y la lengua extranjera".
Sin embargo, la ley autonómica también establece que las familias cuya lengua habitual sea el castellano "pueden solicitar que sus hijos reciban atención lingüística individualizada en dicha lengua".
El decreto para el plurilingüismo del PP en Galicia tiró por tierra el sistema que había puesto en marcha en 2007 el Gobierno bipartito (PSdeG y BNG) por el que todos los centros escolares debían impartir, como mínimo, la mitad de las asignaturas en gallego.
Por tanto, Galicia cumple ya la Lomce porque establece un uso equilibrado de las lenguas oficiales como vehiculares de la enseñanza y, sin embargo, sus alumnos no alcanzan las competencias lingüísticas de la media española y se quedan por debajo de los catalanes en la Evaluación General de Diagnóstico, con 487 puntos.
En el informe PISA sí sobrepasan, con 486 puntos, la media española (481 puntos), pero se quedan detrás de catalanes (498) o los vascos (494).
En Euskadi el sistema no se rige por porcentajes, sino por modelos. Los alumnos pueden elegir tres vías: estudiar íntegramente en castellano excepto las asignaturas de euskera e inglés -modelo A-, hacerlo la mitad en euskera y la mitad en castellano -modelo B- y estudiar íntegramente en euskera excepto las asignaturas de castellano e inglés -modelo D- siendo éste último el modelo más elegido por el alumnado vasco.
Este curso, según datos de la Consejería de Educación de Euskadi, el 63% de los alumnos que se han matriculado en Primaria, ESO, Bachillerato y FP han elegido formarse íntegramente en euskera.
Un 19,9% han optado por el modelo mixto y sólo el 17% han preferido cursar sus estudios únicamente en castellano.
De nuevo demuestran que la Lomce no es necesaria para españolizar, dado que, aunque la mayoría elige estudiar en euskera, sus alumnos están por encima de la media en la evaluación del ministerio: obtienen 511 puntos, cuando la media española está en 500.
En el informe PISA, además, conforman la segunda comunidad con lengua cooficial que obtiene mejores resultados.
Luego parece obvio que, salvo alguna forma de trampeo de los datos desconocida por todos, la inmersión lingüística no supone un problema para que se conozca el castellano hasta mejor que la media estatal a la que, con sus notas, los vascos, catalanes y gallegos aumentan.