11/02/2026@22:19:17
Greenpeace ha alertado sobre el agotamiento de la vida útil de los embalses en España, que están operando bajo una presión climática creciente. Muchas presas, construidas entre 1950 y 1975, están alcanzando su vida útil teórica de 50 a 75 años. La acumulación de sedimentos y el estrés mecánico por fenómenos climáticos extremos comprometen la eficiencia operativa de estas infraestructuras. Greenpeace enfatiza la necesidad de modernizar las tecnologías de las presas y restaurar los ecosistemas circundantes para garantizar la disponibilidad de agua en el futuro. La organización subraya que sin una inversión significativa en mantenimiento y restauración, la seguridad hídrica en España se verá amenazada.