www.horapunta.com
A la espera de lo que diga la Comisión Europea

A la espera de lo que diga la Comisión Europea

jueves 16 de octubre de 2014, 13:07h

Escucha la noticia

Mientras el secretario de Estado británico para Europa, David Lidington, advierte que la actual tensión entre España y Gibraltar podría "enturbiar" las relaciones bilaterales, lo que califica como "una tragedia", el Ministro de Exteriores español se justifica ante el Congreso de los Diputados.

A la espera de lo que diga la Comisión Europea

"Existe claramente el riesgo de que esto enturbie la relación bilateral", ha manifestado Lidington en una entrevista al 'Financial Times' y "creo que sería una tragedia si eso se pusiera en riesgo pero también considero que es importante que no haya malentendidos respecto a la seriedad de nuestro compromiso con Gibraltar y al derecho democrático de los gibraltareños de seguir siendo británicos", añadía.

Asimismo, el responsable del Ejecutivo de David Cameron ha puesto de manifiesto el temor de Londres de que el contencioso de Gibraltar con España acabe como el de Malvinas con Argentina, que ha afectado seriamente a sus relaciones bilaterales.

"El riesgo ahora es que esto se vuelva como (el contencioso de) las Falklands -nombre empleado por Reino Unido para las Malvinas-, donde no podamos hablar con ellos (los españoles) sobre la economía o la seguridad o cualquier otra cosa sin que Gibraltar sea el principal tema de discusión".

En el 'Financial Times' se ha subrayado que esta es la primera vez que un miembro del Gobierno de Cameron reconoce públicamente las serias consecuencias que podría tener a largo plazo la disputa generada por el lanzamiento al mar por parte del Gobierno gibraltareño de bloques de hormigón.

Tras esta medida, el Gobierno español ha procedido a endurecer los controles en la Verja con el objetivo de frenar el contrabando que asegura se produce desde el Peñón, lo que ha generado largas colas de espera en la frontera.

Margallo se explica tras el “incendio importante” creado

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo,  calificaba en el Congreso de los Diputados como "incendio importante" la situación creada en torno a Gibraltar tras seis semanas de una escalada de incidentes y declaraciones entre las autoridades españolas, británicas y gibraltareñas a raíz del vertido de bloques de hormigón por orden del Gobierno de la roca en aguas que España considera bajo su jurisdicción y que dañan los intereses de los pescadores tradicionales de la bahía de Algeciras.

El responsable de Exteriores español comparecía a petición propia ante la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara baja para explicar la actitud de su departamento y del Gobierno ante la tensión actual entre dos países socios en la Unión Europea y las autoridades de la colonia británica.

"El origen de las tensiones empezaron hace tiempo, pero más recientemente por tres circunstancias menores como son la ruptura del compromiso con los pescadores de la bahía, el volcado de los bloques de hormigón y la construcción de un nuevo espigón en la vertiente de Levante de la roca.

Lo cierto es que la chispa se convierte en un incendio importante, colmando un proceso que se inició hace 300 años", explicaba el ministro quien realizaba una prolija explicación histórica del origen y desarrollo de lo acontecido en torno a Gibraltar desde 1713, sin querer añadir más leña al incendio como él mismo ha definido el clima actual.

Para ello apuesta por insistir en el "diálogo" bilateral con las autoridades británicas, especialmente con su homólogo Hague, con quien asegura que mantiene un denso contacto epistolar y para limar asperezas García-Margallo ha insistido en que "en estos momentos no se trata de debatir aspectos relativos a la soberanía".

En consecuencia, ha apostado por circunscribir el contencioso a los aspectos legales marcados en el contexto de la Unión Europea, esto es el contrabando, el blanqueo de capitales y la evasión fiscal. Según el ministro, estos aspectos "legales" deben ser abordados seriamente para evitar males a la propia UE.

Para abordar el contencioso de estos "asuntos legales" García-Margallo apostaba por crear comisiones específicas, entre los gobiernos español y británico, nunca con la participación de las autoridades de Gibraltar.

En este sentido, aprovechaba la ocasión para criticar el Foro Tripartito que su antecesor, Moratinos, impulsó con la participación de representantes gibraltareños. "No niego la buena voluntad, pero esa política de aproximación no dio frutos y por el contrario permitió afianzar la estrategia soberanista de Gibraltar", aseguró el ministro.

El responsable de la diplomacia española ha concentrado finalmente los problemas actuales en dos puntos: los aspectos medioambientales y los económicos, especialmente relacionados con el contrabando y la fiscalidad.

"Lo que hemos hecho ha sido proteger los intereses de nuestros pescadores. Y me llegan buenas noticias esta misma tarde de que las autoridades gibraltareñas están dispuestas a respetar los caladeros tradicionales en unas aguas que España nunca reconocerá que son de su soberanía".

En cuanto la fiscalidad, García-Margallo ha insistido en apostar por la legalidad que establece la Unión Europea tendente a reprimir el contrabando y evitar el blanqueo de dinero. Y ha añadido que cualquier decisión trascendente por parte del Gobierno "se adoptará con el consenso de esta cámara", aunque éste no quiere decir que lo aprueben todos los partidos políticos, dada la situación de la cámara.

A la espera de lo que diga la Comisión

La Comisión Europea tiene previsto enviar a lo largo de este mes una misión a la Verja. Inicialmente, se decidió que esta misión de observación investigaría las colas de las que se quejaba Gibraltar pero posteriormente se amplió su ámbito de actuación al contrabando que denuncia el Gobierno español.

"La Comisión debe enviar un equipo allí en septiembre así que espero que sea cuestión de días o de unas pocas semanas", ha afirmado el representante británico, quien subrayaba que la Comisión Europea es "la guardiana de los tratados y los gibraltareños son de la UE".

El Peñón "no forma parte del mercado único de bienes, así que España tiene derecho a realizar controles, pero esos controles deberían ser proporcionados y necesarios y no estar políticamente motivados", insistía.

A la espera de lo que diga la Comisión Europea
Valora esta noticia
0
(0 votos)
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Hora Punta

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.