Fondos de inversión y agribusiness transforman el campo español
Un nuevo informe de Greenpeace revela cómo los fondos de inversión y el agronegocio están acelerando la transformación del sector agrícola en España. Este cambio se traduce en un aumento del regadío, una mayor asignación de ayudas de la Política Agraria Común (PAC) a grandes corporaciones y una disminución del empleo en el campo. Los modelos agrícolas superintensivos, según el informe, son insostenibles tanto desde el punto de vista ambiental como social.
Las Confederaciones Hidrográficas han priorizado la concesión de agua para estos modelos superintensivos, lo que ha generado una notable desigualdad en el acceso a recursos hídricos entre los agricultores. Greenpeace exige la exclusión de fondos de inversión y holdings empresariales de las ayudas de la PAC, así como un reparto equitativo del agua y una regulación más estricta del mercado de la tierra.
El impacto del agribusiness en la agricultura familiar
El informe titulado “El campo franquiciado: cómo los fondos de inversión han cambiado el olivar español” destaca que la llegada de capitales internacionales está desplazando a los modelos tradicionales de agricultura familiar. Este fenómeno ha llevado a una concentración alarmante de recursos críticos como el agua y las subvenciones públicas, resultando en una pérdida significativa de soberanía alimentaria y agrobiodiversidad.
En solo diez años, el número de fondos especializados en agricultura ha aumentado drásticamente, pasando de 41 en 2015 a más de 1.000 previstos para 2025. En la península ibérica, las inversiones en agribusiness han crecido exponencialmente, alcanzando los 2.200 millones de euros anuales en 2023.
Desigualdad intrínseca en el acceso al agua
La disponibilidad del agua se ha convertido en un factor crucial para la rentabilidad de los nuevos modelos superintensivos. En particular, el olivar superintensivo ha recibido mayores dotaciones hídricas que el modelo tradicional, lo que ha sido considerado un agravio por parte de organizaciones que representan a pequeños y medianos agricultores. Esta situación crea una brecha creciente entre los grandes productores y aquellos que históricamente han cultivado la tierra.
Helena Moreno, responsable del área agrícola en Greenpeace, señala que “los legisladores han protegido el acceso al agua para esta minoría poderosa”, ignorando las necesidades de los agricultores tradicionales que son mucho más numerosos y están arraigados al territorio.
La PAC favorece a grandes corporaciones
A pesar del objetivo original de la PAC para apoyar a los agricultores, los datos recientes muestran una alarmante concentración en la distribución de ayudas. Solo un 0,08 % de los beneficiarios recibe más de 500.000 euros cada uno, acaparando así el 10 % del presupuesto total. Mientras tanto, un 60 % cobra menos de 5.000 euros al año.
- Grandes grupos como De Prado han recibido más de un millón de euros durante el bienio 2023-2024.
- Estructuras vinculadas a fondos como Atitlán superan los 2,4 millones de euros.
- Vehículos inversores en almendro han captado cerca de 850.000 y 745.000 euros respectivamente.
La falta de transparencia sobre cómo se distribuyen estos fondos plantea serias dudas sobre la integridad del sistema actual.
Cambio en la propiedad agrícola
Las nuevas prácticas dentro del agribusiness incluyen modelos como buy and leaseback, donde se compra tierra pero se permite al antiguo propietario seguir cultivándola bajo contrato. Esto ha encarecido significativamente el precio del suelo agrícola, dificultando que pequeños agricultores puedan competir o expandir sus explotaciones.
En Andalucía, por ejemplo, entre 2020 y 2024 se registró un aumento del 24,6 % en el precio del terreno agrícola, lo cual afecta negativamente al relevo generacional dentro del sector.
Mecanización y externalización laboral
A medida que avanzan estos modelos intensivos, se observa una creciente mecanización que reduce drásticamente la necesidad de mano de obra local. La aparición de grandes intermediarios permite a inversores ajenos operar fincas como si fueran franquicias sin tener conocimientos agrícolas directos.
Canadá emerge como actor clave
Diversos fondos canadienses están invirtiendo fuertemente en el sector agrícola español e ibérico mediante proyectos ambiciosos centrados principalmente en cultivos altamente rentables como el olivar y almendro. Sin embargo, estas inversiones plantean interrogantes sobre su compromiso con prácticas sostenibles.
Peticiones urgentes desde Greenpeace
- Exclusión total: Prohibir a fondos e holdings empresariales acceder a ayudas PAC.
- Ajuste justo: Reparto equitativo con condiciones sociales y ambientales claras.
- Aumento en transparencia: Implementar medidas reales para asegurar claridad sobre el destino final del dinero público.
- Sostenibilidad territorial: Regular adecuadamente el mercado agrícola para frenar oligopolios perjudiciales.
- Aguas justas:: Modificar planes hidrológicos para beneficiar prácticas agrícolas tradicionales frente a las superintensivas.
A través del informe mencionado anteriormente, Greenpeace busca visibilizar estos problemas críticos y abogar por un futuro más justo para todos los actores involucrados en la agricultura española.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 41 |
Número de fondos de inversión especializados en agricultura en 2015 |
| 1000+ |
Proyección del número de fondos para 2025 |
| 800 millones |
Inversiones en agribusiness en la península ibérica en 2021 |
| 2200 millones |
Inversiones en agribusiness en la península ibérica en 2023 |
| 24.6% |
Aumento del precio de la tierra entre 2020 y 2024 |
| 0.08% |
Porcentaje de beneficiarios que reciben más de 500,000 euros cada uno de la PAC |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué están haciendo los fondos de inversión en la agricultura española?
Los fondos de inversión y el agribusiness están acelerando la transformación del campo español, promoviendo modelos superintensivos que son insostenibles ambiental y socialmente, generando desigualdades en el acceso a recursos como el agua.
¿Cómo afecta la política de ayudas a la agricultura tradicional?
A pesar de que las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) fueron diseñadas para apoyar a los agricultores, actualmente se concentran en un pequeño porcentaje de beneficiarios, favoreciendo a grandes corporaciones sobre pequeños agricultores.
¿Qué demandas hace Greenpeace respecto a las ayudas de la PAC?
Greenpeace demanda la exclusión de los fondos de inversión de las ayudas de la PAC, un reparto justo y transparente de estas ayudas, así como una regulación del mercado de la tierra para frenar la especulación.
¿Cuál es el impacto del modelo superintensivo en el acceso al agua?
El modelo superintensivo ha llevado a una mayor concesión de agua a estos cultivos, creando desigualdades entre agricultores tradicionales y aquellos que operan bajo este nuevo modelo, especialmente en contextos de sequía.
¿Qué propone Greenpeace para garantizar un acceso justo al agua?
Greenpeace propone modificar los Planes Hidrológicos para eliminar concesiones que benefician modelos superintensivos y avanzar hacia una reasignación más equitativa y sostenible del agua.