En declaraciones a RAC1, Ortega ha insistido en que la consulta debe ajustarse a la legalidad para que el proceso sea "impecable", por lo que ha dejado la puerta abierta a aplazarla si el Estado recurre ante el Tribunal Constitucional el decreto de convocatoria de la consulta.
"Yo trabajo por este 9 de noviembre, y si no, habrá otro 9 de noviembre (...). No le puedo decir si será en febrero, pero un recurso no mata nada -el proceso soberanista-, lo aplaza, no mata el ansia de los catalanes de votar. (...) Se aplaza el proceso, pero el anhelo sigue vivo", ha explicado la número 2 del Govern.
No obstante, Ortega no ha concretado cuál sería la fórmula para que los catalanes puedan pronunciarse sobre su futuro político, o bien fijando una nueva fecha para la celebración de la consulta soberanista o bien en forma de elecciones plebiscitarias.
La reacción de su socio de gobierno, Esquerra Republicana, no se han hecho de esperar para rechazar esta propuesta.