Estos datos se han conocido al levantarse el secreto del sumario, al que ha tenido acceso Efe, sobre el caso que mantiene imputados en el juzgado de instrucción 9 de Sevilla al extesorero de la UGT-A Federico Fresneda, a dos responsables de la contabilidad del sindicato y a 13 empresarios "de confianza" que presuntamente se prestaron a emitir facturas falsas que luego el sindicato entregaba a la Junta para justificar las subvenciones para formación.
José Miguel G.R., empleado en el Departamento de Justificación, declaró a la Guardia Civil que todos los miembros de la Ejecutiva Regional cobraban, además de sus retribuciones, un sobresueldo de entre 900 y 3.000 euros al mes, que se cargaban en parte a un programa de Organizaciones Sindicales subvencionado por la Consejería de Empleo.
El ex secretario general Manuel Pastrana, que ocupó el cargo entre 1998 y el 2013, cobró durante un tiempo 3.000 euros, pero además tenía "coche con chófer, el alquiler de su vivienda y una VISA Oro a su disposición", según Germán Damián D.S., responsable de Formación en la Ejecutiva andaluza entre el 2005 y el 2009 y según José Miguel G.R. el propio Fresneda y Ana Pérez Luna, exsecretaria de la Mujer, tenían un sobresueldo de 1.500 euros.
"Toda la Ejecutiva" conocía como "canon revolucionario" el llamado "rappel" o descuento que la UGT-A conseguía de sus proveedores pero que luego no reflejaba en las facturas que presentaba a la Junta para justificar las subvenciones, según este testigo.