Según un comunicado oficial de las autoridades de Kiev, los cuerpos han sido robados por personas "con fuerte acento ruso" que recogieron los cadáveres argumentando que eran "especialistas" que iban a realizar "su propia autopsia".
Además, las autoridades ucranianas han denunciado que los separatistas "están buscando vehículos grandes para transportar los cuerpos". "Milicianos armados alejaron a los equipos de rescate y los dejaron sin medios de comunicación. Cargaron los cuerpos en un camión como sacos. Según los milicianos, se disponían a llevarlos a la ciudad de Donetsk", señaló a su vez una fuente del Gobierno de la región donde tuvo lugar el accidente, citada por medios ucranianos.
El Gobierno ucraniano cargó también contra Rusia y acusó al país vecino de ayudar a los separatistas "a destruir las pruebas de un crimen internacional".
"Los terroristas, con ayuda de Rusia, intentan destruir las pruebas de un crimen internacional. Nos dirigimos a la comunidad internacional e instamos a Rusia a retirar a sus terroristas para permitir a los expertos ucranianos e internacionales a investigar las circunstancias de la tragedia", dice un comunicado del Gobierno ucraniano.