Para conseguir este tipo de procedimiento, el portavoz de IU, José Luis Centella, registró un escrito en el Congreso solicitando que la votación del proyecto de ley, que tendrá lugar el próximo miércoles 11, sea "pública por llamamiento", conforme al artículo 85 del Reglamento del Congreso. Como esta petición requiere una segunda firma para ser tramitada, el escrito lleva también el aval del Grupo Mixto, representado este mes en la Junta de Portavoces por el BNG.
Se trata del procedimiento habitual de las votaciones para la investidura del presidente del Gobierno, en las que desde la Mesa se va llamando uno a uno a todos los diputados del Congreso para que, puestos en pie, proclamen desde su escaño su voto a favor, en contra, o la abstención.
El primer nombre se elige por sorteo y luego van levantándose los demás por orden alfabético. A juicio de la Izquierda Plural este tipo de votación es "la más correcta para una ley orgánica de esta trascendencia", a fin de que "no haya lugar a dudas ni a interpretaciones".
A ese respecto, fuentes de IU señalaron que una votación en la que cada diputado se pronuncia individualmente y de viva voz, en lugar de pulsando un botón, no permite excusas, ni equivocaciones ni fallos en el sistema electrónico.
La situación va a ser especialmente incómoda para los diputados del PSOE, cuyo secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha dejado claro que votarán a favor de la continuidad de la monarquía, y que además ha negado la libertad de voto entre sus filas.
De este modo, cada parlamentario tendrá que ponerse en pie y dar su parecer, algo que retratará claramente cuál es la posición de cada formación sea o no contradictoria con lo que afirma ser.