Con motivo del Día Mundial de Ahorro de Energía, Volvo Car presentó los resultados de este proyecto por el cual las emisiones de dióxido de carbono en transporte han quedado reducidas al 5%, las de comida a un 20% y a un 40% las del hogar y las del consumo energético y además de forma rentable, llegando a ahorrar un 7% de su presupuesto familiar cada mes.
El proyecto One Tonne life, puesto en marcha por Volvo Cars, Vattenfall y A-hus, es un experimento social de dimensión mundial que pretende dar a conocer que un modo de vida más sostenible es posible.
Para lograr todos los ahorros, los Lindell se mudaron de casa a una ecológica, se les proporcionó un coche eléctrico (un Volvo C30 DriveE), se modificaron sus hábitos de conducta y se controló su consumo energético en tiempo real mediante tecnología inteligente.
Estos seis meses se ha actuado sobre tres frentes: transporte, consumo energético y comida.
En el transporte se optimizó el vehículo, con un cambio de modelo, se cambió sus hábitos y se priorizó la utilización del transporte público.
El 80% de reducción en comida se logró, entre otras medidas, mediante un menor desperdicio de comida y la reutilización de lo que no se comía para elaborar nuevos platos.
EL consumo doméstico se ha reducido en un 60% mediante un cambio de hogar por uno en el que las emisiones se reducen en los días soleados y que genera energía (unos 1500 kwh/año) vendible a la red eléctrica.
El modelo de coche eléctrico utilizado en el estudio se carga en 8 horas conectándose a cualquier enchufe común y permite una autonomía de hasta 150 kilómetros. La compañía creadora del modelo eléctrico que participa en el proyecto, pretende estudiar como funciona el vehículo adaptado al estilo de vida de una familia moderna para seguir desarrollando y mejorando estos coches y vaticinan el crecimiento del mercado de los coches eléctricos hasta el 10.3% en la Unión Europea para 2025.