A través de la página www.withsyria.com, subrayan que el 83 por ciento de las luces en toda Siria se han apagado desde marzo de 2011, cuando comenzó el conflicto, cifra que asciende al 97 por ciento en el caso de Alepo, la segunda ciudad del país, y que es del 35 por ciento en el caso de la región de Damasco. Además, más de 200.000 personas han perdido la vida, 10 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares y más de 3 millones de niños en edad escolar no van a la escuela.
"En febrero del año pasado, la ONU llamó a un fin de los ataques contra civiles y pidió más ayuda humanitaria para los millones de personas necesitadas. Desde entonces, más de 15.000 civiles han muerto, muchos de ellos niños", subrayan los promotores, incidiendo en que "el acceso a asistencia no ha mejorado y la financiación de las actividades humanitarias ha retrocedido en comparación con las necesidades".
"Esto debe cambiar. Nuestros gobiernos deben hacer más para poner fin al sufrimiento del pueblo sirio", reclaman entre otras organizaciones como Amnistía Internacional, Oxfam o International Rescue Committee, entre otros.