WWF ha lamentado que los líderes de la Unión Europea hayan perdido la "oportunidad de construir un futuro mejor" para los ciudadanos europeos, y que hayan ignorado los beneficios que aportaría a su bienestar una mayor ambición en sus objetivos de reducción de emisiones, tras fijar una reducción de al menos el 40 por ciento de los gases de efecto invernadero; un 27 por ciento energías renovables y un 27 por ciento de ahorro energético.
Además, considera que al disminuir el ritmo de la acción de la UE, el Consejo ha rebajado "notablemente" lo que se espera de Europa a nivel internacional en política climática. En este sentido, el responsable de clima y energía de WWF Europa, Jason Anderson, ha advertido de que los líderes europeos están sacrificando el futuro al apostar por una política "corta de miras" y considera que el resultado parece destinado a "contentar los intereses de la vieja economía, a costa del bienestar de los ciudadanos y de las industrias del futuro".