Así, el portavoz de Ecologistas en Acción en la Comunidad Valenciana, Carlos Arribas, ha explicado a Europa Press que los proyectos están regulados por la Ley de Hidrocarburos de 1998 y ha recordado que las prospecciones no se someten a Evaluación de impacto ambiental, salvo si afectan a áreas marinas sujetas a protección, como es el caso de varios de los sondeos.
El informe analiza de forma global los impactos de todos los proyectos para conseguir una mayor conciencia social en el conjunto de España, puesto que el rechazo en cada uno de los territorios afectados es "fuerte".
Además, la responsable de contaminación del área marina de Ecologistas en Acción, Angeliki Lysimachou, ha explicado que las prospecciones provocan diversos daños en los cetáceos, en numerosas especies de peces y en cefalópodos. En concreto, ha indicado que los estudios sísmicos se realizan con explosiones con cañones de aire comprimido que provocan cambios en el subsuelo pues se emiten unos 600 disparos a la hora, durante 24 horas y los 7 días de la semana y estas explosiones producen sonidos de baja frecuencia provocando graves daños a los cetáceos y otros invertebrados, que se comunican también con sonidos de baja frecuencia.
Lysimachou asegura que algunos estudios científicos apuntan que los sonidos de estas explosiones pueden detectarse a 3.000 kilómetros de distancia las bajas frecuencias pueden viajar muy lejos y esto es un problema para los cetáceos y otros invertebrados, porque ellos usan sonidos de baja frecuencia para comunicarse.
Asimismo, estos sonidos provocan daños en los órganos internos de los peces y cefalópodos y gran mortalidad de los huevos y larvas de las especies.