Donald Trump continúa generando expectativas en un contexto de tensiones internacionales. El presidente de Estados Unidos ha señalado que las conversaciones de paz podrían reanudarse en cuestión de horas, aunque también ha ordenado disparar a cualquier embarcación que intente minar el estrecho de Ormuz.
El optimismo del mandatario se extiende al conflicto en Líbano, donde ha calificado como un "gran éxito" la reunión entre los embajadores de Israel y Líbano en Washington, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh. Tras este encuentro, se anunció una extensión de tres semanas del alto el fuego vigente desde el 16 de abril. Trump expresó su deseo de recibir pronto en la Casa Blanca al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun.
En declaraciones realizadas desde el Despacho Oval, Trump fue interrogado sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz duradero entre Israel y Líbano. Su respuesta fue cauta: "existe una gran posibilidad". Sin embargo, poco después, Hezbolá</strong lanzó una serie de cohetes hacia el norte de Israel, provocando una respuesta inmediata del ejército israelí.
El correo del Pentágono
Un reciente correo electrónico del Pentágono podría influir en la posible suspensión temporal de España en la OTAN, según informaciones de Reuters. Se está trabajando con documentos oficiales y no con correos supuestos. En Bruselas, Pedro Sánchez defendió la necesidad de implementar más medidas para abordar la crisis energética.
Sánchez minimizó el impacto del correo electrónico que menciona la suspensión de España en la OTAN, afirmando que el Gobierno español opera bajo documentos oficiales y cumple con sus obligaciones. "La posición del Gobierno es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional", añadió.
Respuesta de la OTAN
La OTAN ha aclarado que el Tratado de Washington, base fundacional de la Alianza Atlántica, no contempla ningún mecanismo para suspender a un Estado miembro. Esto surge tras informes sobre cómo el Pentágono consideró esta opción como una posible sanción contra aquellos aliados que no han respaldado las operaciones estadounidenses en Irán.
"El Tratado Fundacional de la OTAN no incluye disposiciones relativas a la suspensión o expulsión de un miembro", declaró un portavoz de la Alianza Atlántica a Europa Press al ser consultado sobre este asunto.