El Gobierno ucraniano acusa a los prorrusos de obstaculizar la investigación del siniestro de vuelo MH17, en el que perecieron 298 personas, y de llegar incluso a robar 38 cuerpos de la morgue de Donetsk.
Según un comunicado oficial de las autoridades de Kiev, los cuerpos han sido robados por personas "con fuerte acento ruso" que recogieron los cadáveres argumentando que eran "especialistas" que iban a realizar "su propia autopsia".
Además, las autoridades ucranianas han denunciado que los separatistas "están buscando vehículos grandes para transportar los cuerpos". "Milicianos armados alejaron a los equipos de rescate y los dejaron sin medios de comunicación. Cargaron los cuerpos en un camión como sacos. Según los milicianos, se disponían a llevarlos a la ciudad de Donetsk", señaló a su vez una fuente del Gobierno de la región donde tuvo lugar el accidente, citada por medios ucranianos.
El Gobierno ucraniano cargó también contra Rusia y acusó al país vecino de ayudar a los separatistas "a destruir las pruebas de un crimen internacional".
"Los terroristas, con ayuda de Rusia, intentan destruir las pruebas de un crimen internacional. Nos dirigimos a la comunidad internacional e instamos a Rusia a retirar a sus terroristas para permitir a los expertos ucranianos e internacionales a investigar las circunstancias de la tragedia", dice un comunicado del Gobierno ucraniano.