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    30 de noviembre de 2020

ACTUALIDAD > OPINIÓN

Ya llevamos varias sesiones con las partes, sabemos lo que quieren, y como. Hemos comprobado que actúan al margen de sus representados. Esto es así porque los intereses de las élites –en este caso- y los ciudadanos a los que representan, son contrapuestos. Lo que vamos a hacer es informar a los votantes en general para que conozcan que se está cociendo, y como lo cocinan sus representantes.
En el Siglo VI a.C. un grupo de pensadores griegos a los que denominamos Presocráticos, nos legaron su afán por entender las leyes que regían el mundo que habitaban. Les llamaron leyes físicas y con ellas trataron de comprender las medidas de un triángulo o el área de un cuadrado.
Supongo que desde que se despertó la llamada conciencia humana, todos los grupos sociales, con sus brujos y chamanes al frente -después los filósofos griegos- lo que han pretendido ha sido tratar de comprender el mundo que les rodeaba.
Lamentable y mediocre discurso el pronunciado días atrás por el presidente de la Generalidad, cuyo contenido evidenció la ramplonería dialéctica de su autor.
Lo más claro que nos aparece en la nueva política defendida por Trump, y en clara línea asociado con el Brexit, Le pen, Orbán, etc., es la defensa a ultranza del viejo nacionalismo. Que porqué viejo, porque intelectualmente ya está superado. Ya conocemos lo mucho de bueno y lo funesto de malo que ha traído, y más parece de otra época anterior.
Ya sabemos que el Fondo de la mediación está en que manden unas élites políticas o las otras. Nuestro siguiente paso consiste en hablar con “Las partes”.
¿Cómo y porqué hemos llegado a semejante deterioro y despilfarro? Una vez más ha tenido que ser la prudente y serena ciudadanía, cargada de sentido común y patriotismo, quien ha tomado calles y plazas para demostrar con sendas manifestaciones en Madrid y Barcelona que somos capaces de convivir y respetarnos, dejando patente que el espacio público que tenían monopolizado ciertos políticos y partidos, muy posiblemente habrá terminado, poniéndose de manifiesto que españoles y catalanes podemos compartir espacios perfectamente, lo que no impide el que respetemos nuestras respectivos hábitos y diversidades regionales que a todos enriquecen.
Para mí es apasionante comprobar a lo largo de la historia de la especie humana cómo se ha ido desarrollando el equilibrio entre los dos géneros, Masculino y Femenino.
Lo que pretendo con este artículo es poner sobre la mesa las consideraciones de un mediador profesional acerca de lo que supondría, de verdad y con criterios técnicos de mediación, una auténtica labor de sentar a las partes en controversia, y poder ofrecer razonamientos que lleven a los afectados a alcanzar una solución que pudiera satisfacer a casi todo el mundo.
No es necesario realizar un minucioso estudio para comprobar a primera vista que a lo largo de la historia todo el funcionamiento de los procesos sociales ha sido cíclico. Estos se han alternado constantemente, por distintos motivos y en función a variadas circunstancias , que a su vez, han marcado la duración de uno u otro ciclo.
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