ECONOMÍA

Las "bondades" de la reforma laboral

David Rodríguez | Jueves 16 de octubre de 2014

Mientras desde el exterior se nos exige una nueva vuelta de tuerca, el gobierno presenta las "bondades" de su reforma laboral y anuncia pequeños ajustes, cuando la realidad desmiente sus datos.



El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, afirma que el Gobierno hará "algunos retoques" a la Reforma Laboral para preservar la línea de flexibilidad "que ha permitido una mejor evolución de los costes laborales y, por ello, ganancias de competitividad en la economía".

"Ayer, en Consejo de Ministros, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, presentó un informe respecto a cómo está funcionando la Reforma Laboral en España y anunció que se harán algunos retoques en la misma para preservar línea de flexibilidad en el mercado laboral", dijo durante una rueda de prensa en Las Palmas de Gran Canaria.

En este sentido, Soria quiso destacar que hay una coincidencia de todos los organismos económicos internacionales y de todos los observadores de que el conjunto de reformas que España está llevando a cabo "están surgiendo efectos positivos y que, a pesar de que subsisten problemas en nuestra economía, ya se empiezan a ver signos favorables".

Por otra parte, cuestionado sobre si el Gobierno plantea estudiar alguna medida que suponga una rebaja del 10% de los salarios en España, tal y como recomendó el Fondo Monetario Internacional (FMI), recordó que en estos momentos, el conjunto de reformas planteadas para el periodo 2013/2014 son, entre otras, la reforma del sistema tributario, la ley de transporte aéreo y ferroviario y de la ley general de telecomunicación.

Medias verdades

El pasado viernes el Gobierno presentó su Informe de evaluación de impacto de la reforma laboral, un balance del primer año de vida de la norma. El objetivo del documento era evaluar qué aspectos de la reforma hay que mejorar. Sin embargo, a juicio del Gobierno la reforma es impecable y mejor no tocar casi nada. "Sólo hay que hacer ajustes menores", dijo Fátima Báñez, ministra de Empleo, ignorando que ese mismo día el FMI emitía otro informe sobre España en el que proponía una bajada generalizada de los salarios del 10% como casi la única vía para crear empleo y que la Unión Europea y la OCDE vienen reclamando desde hace tiempo una nueva y profunda vuelta de tuerca a la reforma laboral.

Haciendo oídos sordos a las críticas, Báñez elogió casi sin medida la reforma laboral del PP ante los periodistas. Vendió como un gran logro que en su primer año de aplicación había evitado 225.800 despidos. Pero no explicó cómo ni por qué, sobre todo teniendo en cuenta que en el último año el paro ha seguido aumentado.

La ministra no tuvo más remedio que reconocer esa realidad, que hay más desempleo, pero adujo que la reforma laboral ha logrado moderar el ritmo de destrucción del empleo en un contexto de recesión y que empezará a crearlo cuando le economía crezca.

Báñez dio muchos más méritos de la norma, pero la realidad es tozuda y les desmiente. Esto es lo que el Gobierno no cuenta sobre la reforma laboral  y cuáles son esos méritos que se atribuye y que no le corresponden.

Ha evitado 225.800 despidos

Ese es su gran logro, según el Gobierno. Pero Báñez no explicó cómo se habían evitado esos despidos. No ofreció de hecho ningún dato desagregado que avale esta conclusión. La cifra puede parecer casi más bien aleatoria.

La que no lo es, es la de los casi 400.000 empleados públicos que han perdido su trabajo desde que el PP llegó al poder. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) —la auténtica radiografía del panorama laboral en España— entre el segundo trimestre de 2012 y el segundo trimestre de 2013 hubo 284.400 parados más.

Es cierto que un año antes, entre el segundo trimestre de 2011 y el mismo de 2012, el número de parados aumentó en 859.400, tres veces más.

Pero no es menos cierto que después de más de cinco años destruyendo empleo, el mercado laboral español ya no puede expulsar a tantos trabajadores, o al menos hacerlo al mismo ritmo.

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) aporta sus propios datos y asegura que desde que la reforma laboral empezó a aplicarse se han destruido 633.500 puestos de trabajo, "lo que desmiente que se haya frenado la destrucción de empleo", dice un portavoz sindical. Se podrá creer o no a CCOO —como al Gobierno—, pero los datos contrastados hacen más verosímil la tesis del sindicato que la del Ejecutivo. 

No modera la destrucción de empleo

Este punto es un corolario del anterior. El Gobierno justifica las bondades de la reforma en que ya no se destruye empleo con la misma intensidad que antes pese a que la economía se encuentra en recesión.

Según el informe del Gobierno, la tasa de crecimiento interanual del paro se ha reducido del 18% en el segundo trimestre de 2012 al 5% en 2013.

Pero olvida mencionar que en el segundo trimestre de 2011, antes de que entrara en vigor la reforma del PP —aunque ya funcionaba la de los socialistas— el paro sólo había crecido un 4,05% respecto al año anterior.

La relación entre recesión económica y el paro es obvia: a más recesión, más paro. En el segundo trimestre de 2011 la economía española no estaba en recesión, aunque su crecimiento era prácticamente insignificante y apenas aumentó un 0,2%. En el segundo trimestre de 2012 el PIB cayó un 0,4% y en el mismo período de 2013 sólo lo hizo un 0,1%. 

Que el paro creciera más cuanto más dura era la recesión es algo obvio que el informe del Gobierno vende como un éxito.

Y así podríamos seguir con muchas otras cuestiones.


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