ECONOMÍA

El mordisco más terrible

Jueves 16 de octubre de 2014

La segunda manzana mordida más famosa de la historia (o, si cabe, incluso la primera) ha perdido a su creador: Steve Jobs inspiraba confianza y seguridad. Ahora, sin su símbolo, Apple se enfrenta a ser expulsada del Edén.



Los mercados no se han hecho esperar y, con el símbolo, parece que tanto confianza como seguridad también han desaparecido: los parqués europeos han castigado con una caída del 3% a las cotizaciones en bolsa de la tecnológica estadounidense. ¿Ha dejado Jobs una “manzana envenenada” como herencia? Aun con ello, y quizás más como condolencia del mercado, Apple sigue siendo la segunda empresa más valiosa de Estados Unidos. Y lo que es más importante: la más valorada en su sector, en el que marcan la pauta y ven cómo sus beneficios se multiplican de ejercicio en ejercicio.

Tal y como ha reconocido el presidente de la gran nación norteamericana, Barack Obama, “Jobs había transformado la manera de trabajar”. El genio de San Francisco poseía el escaso sino único don de ir siempre un paso por delante. O dos. Creador de la generación “i”, se adelantó a todos en la transición del walkman a la música comprimida y revolucionó la manera de escucharla, se embarcó en la telefonía desarrollando el móvil más transgresor de todos los tiempos y dinamitó cualquier competidor con la creación de la tableta que, a día de hoy, casi monopoliza el mercado. Un listón asombroso que, lejos de intentar ser superado, se les puede venir encima a la nueva directiva con todo el equipo.

Tim Cooks, “cocinero” en la sombra de la meteórica carrera de Apple, pasa de los fogones a la sala. La nueva imagen (que no símbolo) de la compañía estadounidense será irremediablemente sujeto de comparaciones con Jobs. Ya no sólo a raíz de las innovaciones que siga presentando, sino como elemento generador de una confianza y una seguridad por la que los mercados matan.

La sombra de Jobs se puede volver más alargada de lo que muchos en la compañía quisieran, y a la sombra nada florece. La mejor prueba la encontraron hace una semana cuando presentaron la evolución de su terminal móvil, el iPhone 4S. La figura del creador de Apple revalorizaba el valor de la compañía cada vez que salía a escena, por su particular manera de ver las cosas y sus estratagemas de venta, donde siempre se guardaba un as en la manga para el final. Un jugador que no desvela sus cartas y controla los tiempo tiene mucho ganado. El reto para Apple está en que ni el tiempo ni otros jugadores se aprovechen de que el rey ha caído. Al fin y al cabo, la innovación es posible si hay números que permitan respaldarla.


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