El piloto español no ha podido batirse con los demás pilotos por un problema de DRS en una carrera donde Vettel ha vuelto a ganar.
Esperábamos una gran batalla y la suerte ha vuelto a dar la espalda: día maldito para los pilotos de Ferrari en el Gran Premio de Bahréin, donde el español ha terminado octavo y Felipe Massa decimocuarto.
Un problema con el DRS ha sido la causa por la que el asturiano ha dicho adiós de forma anticipada a la lucha por la victoria. Teniendo que parar dos veces, una para cerrar el alerón y otro para fijarlo definitivamente, el asturiano se ha visto obligado a adelantar desde las últimas posiciones.
Por otro lado, Massa ha sido la personificación del “mal fario”, ya que pinchar dos ruedas en una misma carrera es algo que no se ve en todos los grandes premios. Lewis Hamilton fue el que inició este problema, ya que antes de la clasificación del sábado uno de sus neumáticos explotó de igual manera. Pirelli afirma que se produjo por pinchar la goma con alguna pieza que hubiera en el asfalto.
En el equipo rival, más de lo mismo: victoria merecida de un Vettel estratega, aunque no conservador, con más de 9 segundos de diferencia sobre el segundo clasificado . El alemán ha sabido aprovechar la caída de su rival directo para poner tierra de por medio tanto en la pista como en la diferencia de puntos. Por ahora, las condiciones favorables y sin incidentes van de su parte; al contrario que al piloto español.
Mark Webber no ha tenido tampoco el viento a su favor, ya que al final de carrera ha sido adelantado constantemente, pasando de la cuarta a la séptima posición. Entre medias estaban en la lucha los dos McLaren y el británico Lewis Hamilton.
Los pilotos de la flecha plateada han protagonizado la batalla más encarnizada de toda la carrera, donde las órdenes de equipo han brillado por su ausencia. Esto ha beneficiado al “Checo” Pérez, que ha adelantado a su compañero de una forma muy agresiva. Lo mismo hizo en los últimos compases con Alonso, poniéndolo contra las cuerdas y obligándole a una salida de pista. La reacción de Button no ha tardado en manifestarse, ya que ha afirmado que el mejicano parecía que corría en Karting más que en Fórmula Uno.
El beneficiado de esta lucha entre compañeros fue Grosjean: el piloto de Lotus ha conseguido la última plaza del pódium gracias a un buen pilotaje y una gran estrategia sin incidentes.
En el tren de pilotos, destaca el “poleman” Rosberg, el cual ha pasado de la primera a la novena posición. El alemán ha presentado batalla en las primeras vueltas, pero ha ido perdiendo fuerza conforme avanzaba la carrera, siendo adelantado de forma progresiva, finalizando noveno. Su compañero de equipo, Hamilton, marchaba noveno en la vuelta 31, pero poco a poco fue escalando posiciones, desembarazándose de la lucha entre los McLaren para finalizar quinto.
En la cabeza de carrera, el segundo y tercer puesto se disputaba entre Paul Di Resta y Raikkonen. Algo poco inusual, que un Force India esté delante de Ferraris y McLarens, pero la escudería ha demostrado tener un gran ritmo en esta carrera, por eso es merecido el cuarto puesto de Di Resta. Peor suerte ha tenido su compañero Sutil, que se ha visto obligado a retirarse en los primeros giros.
Atención con la segunda posición de Raikkonen: el piloto finlandés se caracteriza tanto por su regularidad como por su discreción.
Saliendo octavo y finalizando segundo por detrás de Vettel se convierte en uno de los pilotos claves para la lucha por el mundial.
Al menos esta vez se ha puntuado: con un octavo puesto, Fernando deberá dar lo mejor de sí mismo si quiere pelear por el tricampeonato, porque son muchos nombres los que están en las quinielas y los contratiempos mecánicos deberían de ser mínimos para que el espectáculo pueda continuar.