El Sergas abre una investigación para conocer las causas por las que en la noche del martes falleció en el servicio de urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo una anciana mientras esperaba recibir atención médica en urgencias. Los médicos dicen encontrarse desbordados
La investigación determinará si se cumplió el protocolo y se realizó de forma adecuada el primer filtro que supone la valoración de cada paciente para decidir “si se le somete a pruebas, pasa a quirófano o si puede esperar a ser atendido”, pues la anciana ni siquiera llegó a los boxes tras varias horas en la sala de espera.
“Hasta ahora no sabemos si se actuó bien o no, ni si se hizo la primera valoración ni quién tomó la decisión”, sostienen desde la Xunta que solo confirman la muerte pero no la causa del mismo dado que supuestamente “no pueden trascender” los datos clínicos de los pacientes.
En un comunicado de prensa, la Xunta ha advertido de que "cualquier intento de establecer una relación causal entre el suceso y los recursos del Hospital es falso, demagógico y oportunista".
Sin embargo la mujer estuvo esperando cerca de tres horas a ser atendida antes de fallecer, los trabajadores del hospital descartan que se hubiera producido una mala praxis ya que sostienen que la mujer pasó el primer filtro y este Complejo Hospitalario ha tenido que recurrir a medidas excepcionales, como la derivación de pacientes a otros centros, incluso a clínicas privadas, o el ingreso en otras áreas del Hospital Xeral, debido al colapso en el servicio de urgencias, con "picos de actividad" que han llegado a los 630 pacientes, cuando la media es de unos 509 en esta época.
La falta de camas libres para ingresar pacientes genera un enorme tapón en el servicio de Urgencias, lo que ha forzado a la dirección del centro hospitalario a habilitar de forma adicional a la derivación de pacientes, parte del servicio de obstetricia, en la segunda planta, como zona de ingresos de medicina general para mujeres-señalan.
Fuentes sindicales denuncian además la escasez de personal en el hospital, lo que obviamente relacionan con la política de recortes de la Administración, señalando además que "hay bajas que no se cubren" y entre ellas hay una de un médico internista de Urgencias, algo que sabiendo la actual política de no atender a los ilegales fuera del servicio de urgencias, debería no haber ocurrido en opinión de cualquiera que lea las noticias.
Asimismo, tras la situación de colapso de los últimos días, han reclamado que, al igual que se ha hecho en otras ocasiones de gran afluencia de pacientes, se habilite un anexo que anteriormente se utilizaba como sala de reanimación. Con ese espacio, el servicio de Urgencias ganaría seis camas, camas que podrían haber salvado a lo mejor la vida a la paciente.
La situación en las urgencias de los hospitales gallegos parece ser cada vez más insostenible. El pasado mes de febrero los trabajadores de urgencias del Hospital de A Coruña clamaron contra los recortes porque hacían mella un servicio en el que había días que al iniciarse el turno de las ocho de la mañana, había 66 pacientes esperando desde hace horas a tener cama para ingresar en planta.
“Es inhumano”, aseguraba Antonio Rodríguez, médico de Urgencias en A Coruña, “es un hospital del Tercer Mundo por la forma en la que está el área de Observación con camillas metidas por el medio”. “Si algún día hay algún problema de una parada cardiaca o algo, la reanimación es prácticamente imposible”, denunció.
Todo esto llevo al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a pedir disculpas a los ciudadanos por la situación de las urgencias aunque aseguró que se trataba de un problema "puntual" que ahora se ha cobrado presuntamente una víctima y no sabemos si habrá sido la primera.
Los trabajadores aseguraron también que, en el momento del ingreso en urgencias la paciente presentaba una patología cardíaca previa por lo que sostienen que en el caso de que hubiera sido atendida con antelación se podría haber producido finalmente el mismo desenlace
Sin embargo el Defensor del Paciente, tal como le corresponde, ha decidido remitir un escrito al fiscal jefe de Galicia, Carlos Varela, reclamando que abra diligencias de oficio para "depurar responsabilidades" por la muerte de una paciente, mientras esperaba en el servicio de urgencias.
Es "imperdonable" que un paciente fallezca en un servicio de urgencias "sin la atención que necesita como ser humano y como enfermo" y considera el caso, no como algo debido a la crisis y falta de material y personal, sino como una "presunta denegación de asistencia", algo normal en estos casos pero que deberá investigarse.