Partido espectacular de los nuestros, que presenta sus credenciales para llegar como favorita a la final del día 18. Por el momento, los cuartos de final quedan asegurados. Los hermanos Gasol, imparables una vez más: 46 puntos y 18 rebotes entre ambos.
Todo el mundo estaba esperando un partido así: lo de la primera fase ante Lituania fueron 20 minutos de buen baloncesto, pero hoy ha sido la confirmación de esas sensaciones. El combinado nacional ha pasado literalmente por encima de una de las grandes favoritas al triunfo, Serbia, que dispone de una generación que ya ha demostrado muy buenos modos.
El salto inicial, poderoso y ganado por Pau hacía presagiar lo que luego sería el partido: un homenaje al baloncesto, una exhibición en los dos lados de la cancha que por momentos se hacía difícil de creer. España comenzó dominando con su quinteto clásico, y con el mayor de los Gasol especialmente entonado. Pronto se cargó con dos personales muy rápidas, lo que le obligó a descansar antes de hora.
Pero eso no fue un problema para España: su hermano y Reyes suplían su poderío en la zona, y por fuera Calderón nos recordaba al gran director que se presume que es. Con Krstic y Teodosic ahogados, Serbia no era rival, y sus canastas llegaban a cuentagotas. Este primer cuarto acabó con un optimista 23-14.
En el segundo cuarto salía Pau otra vez para liderar un parcial de 11-0. Los tiempos muertos de Ivkovic (más alterado que de normal, lo que le hizo ganarse una técnica) hicieron que Serbia no se descolgara del todo del marcador. Savanovic, con dos triples al borde del descanso, parecía decir que todavía no estaban muertos.
El tercer cuarto era la clave: los serbios necesitaban confirmar que podían competir, mientras que los de Scariolo debían dar un golpe de autoridad y demostrar que no había sido un espejismo. ¡Y vaya que si lo hicieron! Como un martillo pilón, España continuaba con su recital. Eficacia y estética juntas: Triple de Gasol, contraataque de Llull, Rudy y el propio Pau, la magia de Ricky…un verdadero showtime que terminó de romper el partido, colocando el luminoso en 70-41.
El último cuarto, como era previsible, fue de relajación. Los serbios se marcaron un parcial de 0-13 que tan solo maquillaba el marcador. Al final, incluso Sada y Claver tuvieron minutos, ejecutando una jugada que quedará para la memoria.
84-59 fue el balance final. Más allá de números, España se gustó y recupera la credibilidad de los más escépticos. La gran defensa española dejó a los serbios (segundo mejor ataque del campeonato) en menos de 60 puntos, lo que habla muy bien de la actitud del equipo. Además, los Gasol no son los únicos que aportan: Rudy ha demostrado que puede enfrentarse a treses más altos, Navarro sigue siendo temible desde el perímetro, la rotación interior es un engranaje completo y la pareja Calderón-Ricky están moviendo al equipo a la perfección, imponiendo sus ritmos cada vez que pisan la cancha.
El próximo partido, que será el último de esta fase, será ante Francia, todavía invicta. Aunque la clasificación ya esta asegurada, sería muy positivo conseguir la victoria y clasificarse como primero de grupo. Eso será el domingo, en un duelo que nadie debería perderse.