El 14 de julio se conmemora la existencia y reconocimiento de las personas no binarias, quienes merecen respeto y validación en su identidad. Se enfatiza la importancia de utilizar los pronombres correctos, evitar suposiciones sobre el género y escuchar sin cuestionar. La bandera no binaria, creada en 2014 por Kye Rowan, simboliza esta diversidad de identidades de género, con franjas que representan a quienes están fuera del binario, aquellos con múltiples géneros, quienes se identifican con una mezcla de géneros y las personas agénero. Estos pequeños gestos son fundamentales para crear espacios seguros y respetuosos.
Las personas no binarias han existido a lo largo de la historia y su identidad merece ser reconocida y respetada. Este reconocimiento se manifiesta en acciones cotidianas, como preguntar y utilizar los pronombres correctos, evitar asumir el género de las personas y escuchar sin cuestionar su identidad. Estos pequeños gestos son fundamentales para crear espacios seguros.
La bandera no binaria, creada en 2014 por Kye Rowan, simboliza a quienes no encajan exclusivamente en las categorías tradicionales de hombre o mujer. Cada una de sus cuatro franjas tiene un significado particular:
A través del respeto y la comprensión, se puede contribuir a un entorno más inclusivo para todos.
Las personas no binarias son aquellas cuya identidad de género no encaja exclusivamente en las categorías de hombre o mujer. Existen y han existido siempre, y merecen que su identidad sea reconocida y respetada.
El respeto se puede demostrar en lo cotidiano preguntando y usando los pronombres correctos, evitando asumir el género de las personas y escuchando sin cuestionar su identidad. Estos pequeños gestos ayudan a generar espacios seguros.
La bandera no binaria, creada en 2014 por Kye Rowan, tiene cuatro franjas que representan diferentes identidades de género: amarillo para quienes están fuera del binario de género, blanco para aquellos con múltiples géneros, morado para quienes se identifican con una mezcla de masculino y femenino, y negro para las personas agénero.