Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, ha propuesto una "ley nacional del concebido no nacido", similar a la impulsada por Isabel Díaz Ayuso en Madrid. Esta iniciativa busca reconocer derechos al feto desde el inicio del embarazo, generando controversia por su posible impacto en los derechos de las mujeres y el acceso al aborto. Feijóo ya había promovido una ley parecida en Galicia en 2011, que fue criticada por su carga ideológica. La propuesta se inscribe en un contexto más amplio de movimientos que buscan otorgar personalidad jurídica a los fetos, lo que podría afectar la legislación sobre derechos reproductivos en España.
Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ha presentado este lunes una propuesta para establecer una \"ley nacional del concebido no nacido\", inspirada en la legislación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Según Feijóo, esta ley sería un reflejo de las expectativas económicas y sociales que deben acompañar a la gestación: “Cuando una mujer está esperando un hijo, eso debe tener repercusión en las subvenciones del sector público”, afirmó.
El político gallego recordó que ya había impulsado una normativa similar durante su primer mandato en Galicia en 2011. “Ayuso lo ha reiterado y si tengo responsabilidad de gobierno, haré ley nacional para que el concebido no nacido tenga repercusión económica y social”, añadió. Esta iniciativa se basa en la idea de que un feto es considerado un ser vivo con derechos desde el momento de la concepción, lo que ha suscitado un intenso debate sobre los derechos reproductivos de las mujeres.
La propuesta de Feijóo genera controversia al equiparar directamente a un feto con una persona nacida. Desde el inicio del embarazo, se argumenta que el feto es parte de la familia. Sin embargo, esto plantea preocupaciones sobre los derechos de las mujeres y puede erosionar su acceso al aborto. La ley impulsada por Ayuso se limita a regular ayudas económicas, dado que el Código Civil español establece que la personalidad civil comienza con el nacimiento. No obstante, introducir este tema en el debate público podría dar pie a una batalla cultural significativa.
Además, esta tendencia legislativa tiene eco en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, hay un movimiento creciente hacia el reconocimiento de la personalidad jurídica fetal, lo que implica otorgar derechos al feto y restringir los derechos de las mujeres. Esto ha generado incertidumbre legal en varios estados y ha complicado situaciones para profesionales médicos involucrados en tratamientos de fertilidad.
Feijóo ya había promovido una legislación similar en Galicia enfocada en familias numerosas dentro de un plan destinado a fomentar la natalidad. Esta iniciativa fue criticada por organizaciones antiabortistas como Red Madre, quienes le acusaron de adoptar sus posturas ideológicas tras haber implementado previamente otras leyes alineadas con sus propuestas.
La oposición también ha manifestado su desacuerdo con esta nueva propuesta, subrayando su carga ideológica orientada a desincentivar la interrupción voluntaria del embarazo. La polémica generada pone de manifiesto las tensiones existentes en torno a los derechos reproductivos y el papel del Estado en estas cuestiones.
Feijóo ha anunciado una "ley nacional del concebido no nacido", similar a la que ya implementó en Galicia en 2011, que busca dar reconocimiento y repercusión económica y social al feto desde el momento de la gestación.
La filosofía de la ley es considerar que un feto es un ser vivo con derechos desde el primer momento del embarazo, equiparando su estatus al de un nacido, lo cual ha generado controversia sobre los derechos de las mujeres y el acceso al aborto.
La propuesta es polémica porque podría erosionar los derechos de las mujeres y complicar el acceso al aborto, además de generar inseguridad jurídica en cuestiones relacionadas con tratamientos de fertilidad.
Feijóo ha sido criticado por hacer un guiño a su electorado más ultra y por adoptar una postura ideológica que busca decir 'no' a la interrupción voluntaria del embarazo, según sus opositores.