Junio de 2026 ha sido el mes más letal en España desde 2015, con más de 1.000 muertes atribuidas a las altas temperaturas. Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria, se registraron 1.029 fallecimientos relacionados con el calor, superando el récord anterior de 2017. La primera ola de calor del año, que ocurrió entre el 21 y el 25 de junio, fue responsable de 353 muertes. La mayoría de las víctimas son personas mayores, especialmente aquellos mayores de 85 años, quienes sufren un agravamiento de enfermedades preexistentes debido al calor extremo. Desde mediados de mayo, se han contabilizado más de 1.150 muertes atribuibles al calor en el país.
El inicio del verano en España ha estado marcado por un calor extremo que ha dejado cifras alarmantes. Según los datos provisionales del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), junio se ha convertido en el mes con más muertes atribuibles a las altas temperaturas desde que se llevan registros, con 1.029 fallecimientos relacionados con el calor.
Este número supera el récord anterior de 2017 y refuerza una tendencia preocupante que ya se había manifestado en mayo, cuando se registraron 123 muertes asociadas al calor, también un máximo histórico para ese mes.
La primera ola de calor del año, que tuvo lugar entre el 21 y el 25 de junio, fue responsable de una gran parte de la mortalidad observada. En esos cinco días, se estimaron 353 fallecimientos vinculados al exceso térmico, lo que representa más de un tercio del total contabilizado en todo el mes.
Las altas temperaturas, combinadas con noches cálidas, han incrementado el riesgo para los grupos más vulnerables y han dificultado la recuperación del organismo frente a episodios prolongados de estrés térmico.
Los datos revelan que el impacto del calor ha afectado principalmente a la población mayor. De las 1.029 muertes estimadas en junio, 1.022 correspondieron a personas mayores de 65 años.
Dentro de este grupo etario, los mayores de 85 años fueron los más perjudicados, con 720 fallecimientos. Los expertos advierten que el calor extremo agrava patologías preexistentes, especialmente enfermedades cardiovasculares y respiratorias, aumentando significativamente el riesgo de mortalidad.
El sistema MoMo inició su vigilancia estival el 15 de mayo, coincidiendo con la activación del plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Altas Temperaturas del Ministerio de Sanidad. Desde esa fecha hasta ahora, se estima que ha habido un total de 1.152 muertes atribuibles al calor. De ellas, 1.029 ocurrieron en junio, lo que pone en evidencia la severidad del impacto del calor en las primeras semanas del verano.
Aunque estos datos son provisionales y podrían ajustarse en los próximos días, ya se considera a junio como el mes con mayor mortalidad asociada al calor en toda la serie histórica desde 2015.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 1.029 | Muertes atribuibles al exceso de temperatura en junio. |
| 353 | Fallecimientos durante la primera ola de calor (21-25 de junio). |
| 1.022 | Muertes de personas mayores de 65 años en junio. |
| 720 | Fallecimientos de personas mayores de 85 años en junio. |
| 1.152 | Total de muertes atribuibles al calor desde mediados de mayo. |
En junio se han contabilizado 1.029 muertes atribuibles al exceso de temperatura, convirtiéndose en el mes de junio con más fallecimientos relacionados con el calor desde que comenzaron los registros en 2015.
La mayoría de las muertes, 1.022 de un total de 1.029, correspondieron a personas mayores de 65 años, siendo los mayores de 85 años los más afectados con 720 fallecimientos.
Más del 97% de las muertes asociadas al calor no se producen por golpes de calor directos, sino por el empeoramiento de problemas de salud preexistentes.
Desde el 15 de mayo, se estima que ha habido un total de 1.152 muertes atribuibles al calor en España.
La primera ola de calor del año se prolongó entre el 21 y 25 de junio y concentró buena parte de la mortalidad registrada, con estimaciones de 353 fallecimientos vinculados al exceso térmico durante esos cinco días.