Un ladrón de 57 años ha muerto tras ser abatido por la Guardia Civil en Puerto Serrano, Cádiz, después de intentar atracar un banco a mano armada con una escopeta. El atracador amenazó a empleados del banco por un botín de aproximadamente 1.500 euros y, al salir, disparó contra los agentes, hiriendo a uno que se salvó gracias a su chaleco antibalas. Se iniciará una investigación judicial sobre el incidente, aunque se considera un caso de legítima defensa.
En Puerto Serrano, Cádiz, un hombre ha perdido la vida tras ser abatido por agentes de la Guardia Civil durante un atraco a un banco. El individuo, armado con una escopeta, había amenazado a los empleados de la sucursal en busca de un botín que ascendía a aproximadamente 1.500 euros.
El suceso ocurrió poco antes de las 10:00 horas de la mañana. Tras perpetrar el robo, el ladrón se encontró con los agentes en las inmediaciones del banco y comenzó a dispararles, lo que resultó en la herida de uno de los guardias. Afortunadamente, este último logró protegerse gracias a su chaleco antibalas.
El fallecido, un vecino conocido en la localidad y de 57 años, habría recargado su escopeta hasta en tres ocasiones, según los cartuchos hallados en el lugar de los hechos. Este enfrentamiento ha generado una gran conmoción entre los residentes de Puerto Serrano.
La portavoz del caso, Bea de Vicente, ha indicado que se abrirá una investigación judicial sobre lo sucedido. Sin embargo, destacó que este incidente podría encuadrarse dentro de un “caso de manual de legítima defensa”.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 57 | Edad del ladrón fallecido |
| 1,500 | Botín del atraco en euros |
| 3 | Número de ocasiones en que el ladrón recargó la escopeta |
| 10:00 | Hora aproximada del atraco (antes de las 10:00 AM) |
Un ladrón intentó atracar un banco con una escopeta y, al enfrentarse a la Guardia Civil, fue abatido tras responder a los disparos de los agentes.
El ladrón amenazó a un empleado y al director del banco por un botín de aproximadamente 1.500 euros.
Sí, uno de los agentes de la Guardia Civil resultó herido, pero se salvó gracias a su chaleco antibalas.
El fallecido tenía 57 años y era conocido en la localidad. Se informa que recargó su escopeta hasta en tres ocasiones durante el atraco.
Sí, se iniciará una investigación judicial sobre lo ocurrido, aunque se considera que es un caso de legítima defensa.