Según Alberto de Agustín, jefe de la unidad de Imagen Cardiovascular del hospital y uno de los directores del curso, la actualización constante es fundamental para ofrecer el mejor tratamiento a los pacientes. "Los médicos especialistas necesitamos estar actualizados y tener una formación avanzada en cardiología clínica e imagen cardiovascular", señaló.
La jornada se estructuró en cuatro mesas redondas y varios talleres prácticos. Las mesas redondas abordaron temas clave como la insuficiencia cardiaca, con debates sobre el manejo de pacientes con mutación de miocardiopatía familiar y miocarditis aguda; valvulopatías, incluyendo la insuficiencia tricúspide en personas mayores y el estado actual de la TAVI en insuficiencia aórtica; pruebas diagnósticas, donde la inteligencia artificial tuvo un papel destacado; y la actualidad terapéutica cardiovascular, que incluyó novedades en miocardiopatía hipertrófica, amiloidosis cardiaca y el manejo de la obesidad en pacientes cardiópatas.
Los talleres prácticos se centraron en la insuficiencia cardiaca aguda y dispositivos de asistencia circulatoria, la utilidad clínica de la ergoespirometría en pacientes cardiópatas y dos talleres sobre ecocardioscopia. En estos últimos, los médicos realizaron prácticas de ecocardiografía con pacientes reales para profundizar en la detección de alteraciones comunes, como derrame pericárdico o alteraciones de contractilidad.
El hospital Clínico San Carlos realiza más de 31.500 pruebas de imagen cardiaca al año, consolidándose como un centro de referencia en este ámbito. En 2025, se destacaron más de 29.100 ecocardiogramas, 1.560 tomografías computarizadas (TAC) cardiacas y 845 resonancias magnéticas cardiacas.
La Unidad de Imagen Cardiovascular ha incorporado técnicas novedosas para el estudio del corazón, como el estudio del strain miocárdico por cardio-resonancia magnética o las imágenes de fusión de ecocardiografía tridimensional con radioscopia para la monitorización segura de procedimientos de intervencionismo estructural. Estas innovaciones posicionan al hospital en primera línea en el estudio cardiaco con técnicas de imagen.
Una parte importante del curso se dedicó a las novedades en inteligencia artificial aplicadas a la cardiología clínica e imagen cardiaca. En particular, se destacó su aplicación en ecocardiogramas, que permite un análisis rápido y automático, facilitando la elaboración de informes sin necesidad de medidas manuales por parte del operador. Esto posibilita realizar un mayor número de estudios en una misma jornada.
Alberto de Agustín resaltó también la colaboración entre cardiólogos y radiólogos, que en el hospital Clínico San Carlos lleva más de 15 años funcionando para lograr un estudio más completo y preciso de las patologías cardiovasculares.
El curso no solo está dirigido a especialistas en cardiología, sino también a otros médicos que tratan a pacientes cardiovasculares en su práctica diaria, como internistas, especialistas en Medicina Familiar, geriatras, intensivistas y profesionales de otras especialidades que atienden a este tipo de pacientes.